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ESPECIAL REGALOS / Narrativa

El placer del terror

El mar puede desatar los más formidables temores. Hodgson conoció bien ese abismo antes de concebir estos cuentos

Este libro es la compilación de los cuentos de terror en el mar de William Hope Hodgson con algunos añadidos. Hodgson (1877-1918), un hijo de familia muy numerosa que no podía mantenerlos a todos, acabó en un internado del que huyó para enrolarse como marino. Estuvo en la mar ocho años, al cabo de los cuales acabó por odiarla. Dotado de una prodigiosa imaginación, concibió numerosos relatos de terror, la mayoría referidos al mar, obteniendo la consideración de maestro del género. Es autor de una novela legendaria: La casa en el confín de la tierra (Valdemar), pero como cuentista es también excepcional. Su relato Desde el mar sin mareas es el cuento de terror más impresionante que he leído nunca. Desgraciadamente, un obús le voló literalmente en pedazos durante la Primera Guerra Mundial. Tenía cuarenta años.

Los mares grises sueñan con mi muerte

W. H. Hodgson

Traducción de José María Nebreda

y Esperanza Castro

Valdemar. Madrid, 2010

776 páginas. 28 euros

José María Nebreda, que viene volcando su experiencia del género en la editorial Valdemar, ha realizado un trabajo excelente con este volumen. Los cuentos están agrupados temáticamente en varios apartados: "Cuentos del Mar de los Sargazos", donde las algas que aprisionan a los buques y los seres que las habitan son el elemento dramático sustancial de horrores inexplicables; "Cuentos del terror en el mar", que se diferencian sobre todo en que ofrecen alguna clase de explicación más o menos lógica, pero cuya fuerza expresiva es tan poderosa como en los anteriores, y los "Cuentos de misterio en el mar", donde el elemento misterioso es sustancial, pero la referencia racional o científica se deja ver desde el principio. Además, Nebreda incluye unos relatos que prefiere clasificar como de aventuras en los que destacan dos del capitán Jat, verdaderamente trepidantes y divertidos. A ello se une en magnífico cuento-reportaje (A través del vórtice de un huracán, con fotografías del autor), una serie de poemas de ambiente marinero y un excelente estudio final de Jesús Palacios.

Para Hodgson, el mar es un abismo insondable donde moran extrañas y aterradoras criaturas y operan fenómenos que trastornan la razón humana. El mar es temible por esa capacidad que posee de desatar los más formidables espantos y destrozos y volver a la calma como si nada hubiera sucedido: ni una sola cicatriz queda en su superficie después del desastre. El mar es, además, temible por lo que tiene de abisal, de donde viene siempre la amenaza sin rostro que sube a la superficie, la amenaza absoluta, la que deja a los hombres inermes, paralizados por la percepción del terror y, a veces, por la comprensión del mismo, lo que redobla su efecto. Y, finalmente, el mar es el suelo más inestable para el ser humano. Si a ello unimos la imaginería del autor, cargada de experiencia marinera y puesta al servicio de una creatividad simbólica de primer orden, no resulta difícil imaginar por qué Hodgson es un maestro. Tiene el don de poner el dedo en la llaga de los temores más oscuros del hombre, temores ancestrales que hacen de obras como la suya clásicos imperecederos. Relatos como 'El salvaje hombre del mar', 'La nave de piedra', el maravilloso 'Una voz en la noche' o el melancólico 'El regreso al hogar del Shamraken' son cuentos inolvidables. Este libro es un placer que el lector desea que no acabe nunca.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 11 de diciembre de 2010