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Una bebé muere al recibir un fármaco prescrito a su madre

La niña sobrevivió 23 horas a la inyección de un coagulante

Fue un terrible error. Un profesional sanitario administró a una recién nacida el fármaco que debía inyectar a su madre tras el parto. La fatal equivocación le costó la vida a la bebé, que apenas sobrevivió 23 horas. El hospital público Arquitecto Marcide de Ferrol (A Coruña) ha iniciado una investigación. El juez de guardia se ha dirigido al hospital, de oficio, para recabar información y dirimir responsabilidades. La secretaria de la Consejería de Sanidad, Sagrario Pérez, comentó que un error "lo puede cometer cualquiera".

La dirección del hospital asumió lo ocurrido como "un error colectivo". "Una persona administra el medicamento, pero es el equipo quien actúa", dijo el gerente José Rey. Evitaron señalar a una única persona como responsable, y sostienen que fue "un fallo de todo el equipo".

Los jefes de Ginecología y Pediatría, Javier Pérez-Mendaña y Ramón Fernández, relataron la secuencia de los hechos. La madre era una primeriza de 29 años. Pasaba de los nueve meses de embarazo y la ingresaron para inducirle el parto. Entró en el paritorio el sábado por la tarde. Todo parecía ir bien, y solo tuvieron que recurrir a una ventosa para ayudar a la bebé a salir, explica Mendaña. La madre tuvo entonces "una hemorragia abundante", y la ginecóloga prescribió metilergometrina, fármaco vasoconstrictor habitual en los paritorios para frenar el sangrado del útero. Se le inyectó a la bebé por vía intramuscular, en lugar de a su madre.

La plantilla del centro se mostraba ayer consternada. Explicaban que todo está diseñado para reducir el margen de error. El paritorio tiene zonas independientes para madre e hijo, y los medicamentos se colocan en carros diferentes. El fármaco estaba en el lugar correcto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 24 de noviembre de 2010