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ELECCIONES CATALANAS

Rajoy: "El nacionalismo cuesta mucho dinero"

A Mariano Rajoy se le notaba ayer contento. No era para menos. En dos días de campaña, el PP ha celebrado tres actos y en todos ellos la afluencia de simpatizantes ha desbordado las expectativas. Los populares pueden presumir de que, de momento, se mueven por Cataluña con una normalidad inaudita años atrás. Ayer mismo, en La Pineda (Tarragonès), Rajoy y su candidata catalana, Alicia Sánchez-Camacho, reunieron a cerca de 1.200 personas en un mitin al mediodía.

Sala abarrotada. Un día soleado frente a la playa. Y una familia gallega que ya le llama "el catalán". Tres ingredientes idóneos para que Rajoy, pletórico, se soltara contra el Gobierno español y el nacionalismo catalán para satisfacer y regalar los oídos a la concurrencia. La combinación resultó perfecta.

El PP reúne a 1.200 personas en un mitin en Tarragona

El líder del PP arremetió contra las políticas que solo pretenden dirigir y coartar la vida privada de los ciudadanos y que, por tanto, restringen su libertad, la palabra más recurrente en esta campaña entre los dirigentes de la formación. "No nos gusta que ningún director general se inmiscuya en la vida privada de la gente y no queremos sanciones ni imposiciones", criticó en referencia a la política lingüística del tripartito y, por ende, a la que defiende Convergència i Unió (CiU) , el principal enemigo del PP el próximo 28-N.

Las políticas identitarias, dijo, no solo recortan la libertad individual, sino que también suponen un freno para el desarrollo económico de un país, en un momento en que las soluciones a la crisis y la creación de empleo aparecen en primer lugar del decálogo programático popular. "El problema es que el nacionalismo cuesta mucho dinero en términos de presupuesto y económicos, de normas, de decretos, de leyes, de regulaciones, y esto a Cataluña no le interesa". "No interesa a nadie", prosiguió, "que haya un Gobierno que acabe machacando una política económica por imponer obligaciones identitarias".

Este es el objetivo que persigue el PP en las elecciones del 28-N: moderar a una CiU que ven demasiado escorada hacia posiciones soberanistas. Alicia Sánchez-Camacho se erigió ayer en llave y bisagra del futuro Gobierno catalán, al que obligará, aseguró, a que Cataluña "sea una tierra de libertad"

La cabeza de cartel volvió a explayarse en su discurso más duro contra la inmigración y prometió colocar más policía, cámaras y mediadores en los barrios con "dificultades de integración".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 14 de noviembre de 2010