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Reportaje:

Una película de un arte universal

Carlos Saura presenta 'Flamenco, flamenco' en el festival de Sevilla

Cante, guitarra, baile... Garrotines, alegrías, cartageneras, bulerías, coplas, soleás, saetas, martinetes, tonás, guajiras, tangos... Artistas flamencos como Sara Baras, Diego Amador, Miguel Poveda, José Mercé, Arcángel, Manolo Sanlúcar, Estrella Morente, Niña Pastori, Tomatito, Farruquito, Paco de Lucía... Toda una explosión de arte jondo se adueñó ayer de Sevilla Festival de Cine Europeo con la proyección de la película Flamenco, flamenco, de Carlos Saura, en el Teatro Lope de Vega. El filme se presenta en la Sección Oficial fuera de competición.

El director aragonés rodó hace 14 años Flamenco, una película que marcó un hito en el acercamiento del cine a este arte. En Flamenco, flamenco, Saura ha vuelto a reunir a parte del equipo que participó en aquella película. Flamenco, flamenco traza un completo recorrido por los aspectos esenciales de un arte que cautiva a públicos de todos los continentes. El director de El Dorado rodea la película con la iconografía flamenca creada a lo largo de décadas. Los cuadros de Romero de Torres y de otros artistas, así como los viejos grabados que dan cuenta de los orígenes de un arte enraizado entre las clases populares, son un telón de fondo de una apuesta por lo atemporal y por el valor de música, cante y baile en sus vertientes más puras.

"Los artistas se han expresado con la máxima libertad", comenta el director

El filme tiene la virtud de buscar la complicidad de un público profano. No es necesario conocer ni amar el flamenco para sumergirse en las emociones que propone la película. La sobriedad de los decorados contribuye a que el filme trascienda los límites geográficos del flamenco para convertirlo en un destilado de arte universal. Las imágenes de Vittorio Storaro (Novecento, Apocalypse now, El último emperador) resaltan esa intensidad casi abstracta del filme.

Tras la proyección de la película por la mañana, Saura habló de ella flanqueado por el bailaor Farruquito y el guitarrista Manolo Sanlúcar. "Los artistas se han expresado con la máxima libertad. Soy una especie de voyeur que trato de verlos de la mejor manera posible", comentó Saura. "A los artistas no se les prohíbe que hagan nada. La cámara está libre y ellos hacen lo que quieren. Hay unos que son comedidos y otros que no lo son", explicó el director de La caza.

Saura hizo hincapié en las diferencias de este filme con el primer Flamenco. "Son dos cosas totalmente distintas. Han pasado bastantes años. Hay una revolución, sobre todo en el baile. El cante y la guitarra son más tradicionales", dijo el cineasta.

"El flamenco nace de la fusión. No existiría sin fusión. Es un resultado de cruces culturales que es único en el mundo. Lo más parecido al flamenco sería el jazz", aseveró Saura. "El flamenco se renueva. Lo más ortodoxo convive con lo que mira al futuro. El flamenco es una maravilla y muchos españoles no terminan de entenderlo. José Mercé es equiparable a Pavarotti y Paco de Lucía o Manolo Sanlúcar, al mejor violinista", rubricó Saura.

Por la tarde, la película se proyectó en una gala especial en el Lope de Vega. Saura estuvo arropado por varios artistas flamencos y recibió el Premio Ciudad de Sevilla. El festival contribuyó a la difusión del flamenco en el mundo a través del cine.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 12 de noviembre de 2010