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La visita del Papa

Benedicto XVI apaga la precampaña catalana

Los fieles reciben a Benedicto XVI en la plaza de la Catedral

Los hoteles de Barcelona no se han llenado de fieles y los comerciantes se han resignado a no hacer su agosto, pero la visita del Papa a Cataluña sí ha logrado parar la precampaña electoral al menos 24 horas. A la vista de que la atención mediática está centrada en Benedicto XVI, los partidos catalanes han preferido este fin de semana ahorrar esfuerzos y dejar descansar a sus equipos de campaña hasta mañana. Los políticos que lo deseen tendrán su cuota de pantalla hoy asistiendo a la misa del Papa en la Sagrada Familia, a la que acudirán tanto el presidente de la Generalitat y líder del PSC, José Montilla, como su rival de Convergència i Unió, Artur Mas. También lo hará la líder del PP de Cataluña, Alicia Sánchez-Camacho.

Montilla siempre ha preferido no buscarse problemas con la cúpula eclesiástica y esta vez también ha decidido estar en primera línea en todos los actos. Ayer, sin embargo, tuvo un gesto hacia el ala izquierda de sus militantes en un mitin sobre políticas familiares que reunió a todo tipo de familias, desde monoparentales a homosexuales.

La llegada del Papa a Barcelona reunió ayer a cientos de personas -la mayoría, jóvenes- que desde las siete de la tarde le expresaron su apoyo en la plaza de la Catedral. Rodeados de decenas de policía, los jóvenes procedentes de diversas ciudades españolas esperaron la llegada de Benedicto XVI, que pasó la noche en la sede del Arzobispado.

Las movilizaciones contra la visita no tuvieron demasiado éxito. Por la mañana, la ONG contra el sida Dance4life congregó a unos cientos de personas en un baile junto al Arco del Triunfo de Barcelona.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 7 de noviembre de 2010