Principio de acuerdo en la UE sobre los fondos especulativos

Habrá libertad pero con vigilancia

Por fin los fondos especulativos, conocidos también como fondos de alto riesgo o hedge funds, que hasta ahora han operado sin ningún tipo de control, serán sometidos a una regulación europea. Los ministros de Economía de la UE alcanzaron ayer un principio de acuerdo "unánime" para someter a una regulación comunitaria a los fondos especulativos. El acuerdo está pendiente de la aprobación definitiva por el Parlamento Europeo, que tiene previsto negociar los flecos pendientes la semana próxima y aprobarlo definitivamente en el plenario del 10 u 11 de noviembre.

Los fondos de alto riesgo gestionaron unos dos billones de dólares en 2008 y 1,3 billones el año pasado. El comisario de Mercado Interior y Servicios, Michel Barnier, destacó que este tipo de fondos "son los mayores actores de los mercados financieros, representando más del 50% de las transacciones". Barnier resaltó la importancia del principio de acuerdo porque "es la primera vez que los fondos de alto riesgo serán objeto de regulación europea".

La Comisión presentó una propuesta legislativa en abril de 2009 y fue más tarde un compromiso en el seno del G-20. Desde entonces se han producido tensas negociaciones polarizadas entre Reino Unido, donde radica el 70% de la industria, y Francia, que temía dejar los mercados financieros europeos en manos de unos actores con prácticas muy sospechosas, radicados en paraísos fiscales.

El compromiso alcanzado se basa en la posibilidad de conceder "un pasaporte" por parte de un Estado miembro de la UE a los hedge funds con sede fuera de la Unión, con frecuencia en paraísos fiscales, para que puedan operar en su país y a partir de esta autorización en los demás Estados de la UE. La concesión del pasaporte "habrá de ganarse", según Barnier, y estará sometida a estrictos requisitos y condiciones regulados por la directiva. Los fondos estarán bajo vigilancia de la Autoridad Europea de Supervisión de los Mercados de Valores (París).

Barnier insistió en que la nueva regulación deberá reforzar la transparencia, las garantías sobre la conservación de los títulos, la gestión de riesgos y el efecto de apalancamiento. La directiva concederá poderes a los reguladores para aceptar a los gerentes de fondos y disponer información sobre los riesgos y su nivel de endeudamiento. Estos riesgos serán objeto también de vigilancia por parte del Comité de Riesgos Sistémicos.

La Comisión estudia por otra parte fórmulas para aumentar los recursos propios para el presupuesto europeo (2013-2020), entre ellas, la posibilidad de un nuevo IVA.

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