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Un diplomático expedientado por Lieberman será embajador en España

Alon Bar, un veterano diplomático que ya fue número dos de la legación de Israel en Madrid en la pasada década, será el nuevo embajador en España, en sustitución de Raphael Schutz. El nombramiento de Bar fue aprobado el domingo por la Comisión de Nombramientos del Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel, junto a una decena de embajadores en El Cairo, Bruselas, Lima o Bucarest.

El nombre de Bar saltó en diciembre pasado a los medios de comunicación israelíes después de que fuera destituido como director general adjunto del departamento de Asuntos Estratégicos bajo la acusación de haber filtrado a la prensa información secreta sobre Irán. Fue el propio ministro de Asuntos Exteriores de Israel, el ultraderechista Avigdor Lieberman, quien hizo pública, en declaraciones al diario en ruso Vesti, la apertura del expediente disciplinario a Bar, lo que provocó malestar en medios diplomáticos israelíes, que tacharon su actitud de "estalinista". Bar fue asesor de la actual jefa de la oposición, Tzipi Livni, durante su etapa como ministra de Exteriores, de 2006 a 2009.

Exonerado

Aunque Bar fue exonerado de la acusación de filtrar información, tras una investigación en la que participó el servicio secreto israelí Shin Bet, nunca recuperó su anterior cargo, por lo que su nombramiento como embajador en Madrid se interpreta como su definitiva rehabilitación. Fuentes diplomáticas israelíes indicaron que la aprobación por parte de la Comisión de Nombramientos es solo un primer paso y que el relevo de Shutz no tiene por qué producirse con carácter inmediato. Lo más probable, agregaron las mismas fuentes, es que se demore hasta el próximo verano, cuando el actual embajador complete sus cuatro años de mandato.

La gestión de Schutz en Madrid ha estado rodeada de polémica, no solo por su defensa de la operación Plomo Fundido contra Gaza o la construcción del muro en territorio palestino, sino también por sus sorprendentes declaraciones, como cuando comparó los muertos en el ataque contra la flotilla que intentaba romper el bloqueo a la franja con las víctimas de accidentes de tráfico. También ha tenido que soportar agresiones de grupos ultras, como el que le insultó a la salida de un partido de fútbol.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 12 de octubre de 2010