Educación se da dos años para comprobar la demanda de los nuevos grados de la UPV

Celaá avanza que algunas titulaciones desaparecerán tras el periodo de prueba

Las recién estrenadas titulaciones que adaptan la Universidad del País Vasco (UPV) al Espacio Europeo de Educación Superior, el conocido como Plan Bolonia, comienzan con un plazo de prueba: dos periodos de matriculación. La consejera de Educación, Isabel Celaá, anunció ayer que su departamento se dará estos dos años para conocer la demanda de dichas titulaciones y realizar las adaptaciones que resulten oportunas.

Celaá anticipó que la prueba "conllevará la desaparición de alguna titulación", aunque quiso tranquilizar a los docentes presentes en la inauguración del nuevo curso de la UPV añadiendo: "No vamos a asustarnos". El Departamento de Educación hará "un seguimiento de la demanda de cada titulación para ajustarla a la oferta", detalló. Sin embargo, la intención del rector de la universidad pública, Iñaki Goirizelaia, es otra: "El objetivo será, en todo momento, garantizar la permanencia de todas las titulaciones", declaró minutos después que la consejera.

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El viceconsejero de Universidades e Investigación, Pedro Luis Arias, acotó ayer en conversación con este periódico la fase de prueba. Las decisiones se tomarán después de conocer los datos de matriculación del próximo curso 2011-2012. Así, con las cifras de las dos primeras matriculaciones de las nuevas titulaciones, a finales del próximo año se conocerán los cambios, aunque estos pueden sucederse en los próximos cursos. De hecho, Goirizelaia ya avanzó que se estudia la posibilidad de añadir nuevas carreras a los 66 grados adaptados al Plan Bolonia.

Las intenciones de la consejería de cara a eliminar titulaciones se centra en las carreras que se repiten en dos o tres campus de la UPV con una baja demanda. La idea no es eliminar grados como Filosofía o Antropología, que solo se ofertan en un campus, sino concentrar otras con poca demanda, en un único campus o en dos. Si se toma esta decisión en algún grado, dejará de ofertarse para el curso 2012-2013, pero la medida no afectará a los estudiantes que ya hayan empezado la carrera, pues seguirán pudiendo estudiar allí.

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A este primer análisis se sumará dentro de seis años otro, el de la agencia nacional de calidad Aneca. A pesar de que no hay decisiones tomadas, la asociación estudiantil Lurgorri censuró ayer en un comunicado la intención de Educación.

La consejera fue más allá y adelantó la necesidad de hacer "una reflexión sobre la eficacia del sistema", todo ello sin "caer en el simplismo de hacer comparaciones entre sistemas monolingües y plurilingües". "Somos conscientes de que esta universidad necesita mejores infraestructuras", reconoció, mientras llamaba a movilizar todos los recursos disponibles. Al hilo de esto último, el lehendakari, Patxi López, incidió en el Plan Universitario 2011-2014, que fijará la financiación y los objetivos para las universidades vascas, y en el Plan de Ciencia, Tecnología e Investigación. Aunque mostró su apoyo a las instituciones, reconoció "las limitaciones que impone la presente coyuntura económica", al igual que ya advirtió Celaá en la reciente apertura del curso en Mondragon Unibertsitatea. López recordó que su Gobierno "exigirá eficiencia y eficacia en la utilización de los recursos".

El rector de la UPV, quien abrió su discurso con la proyección del videoclip de la canción de Pink Floyd Another Brick in the Wall, y su crítica de la educación como un mecanismo para controlar las ideas, también hizo referencia a cuestiones económicas, pero con un planteamiento diferente. Goirizelaia mostró su intención de crear en los tres campus espacios de reunión para los estudiantes, a los que llamó ikasle-etxeak ("casas de estudiantes"), edificios al margen de las residencias estudiantiles. El rector planteó el problema de su financiación: "¿Los estudiantes estariáis dispuestos a poner un euro mensual? ¿Los profesores estaríamos dispuestos a poner cinco euros por cada euro de los estudiantes?", se preguntó en euskera.

Goirizelaia destacó el afán por impulsar la investigación y el carácter internacional de la UPV, y volvió a incidir en la necesidad de atraer estudiantes de posgrado de otros países. La UPV se adentra en un curso en el que se decidirá si se convierte en campus de excelencia internacional.

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