Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La huelga general y el elevado paro condicionan las elecciones sindicales

ELA califica de "desafío" mantener la representación sin bajar del 40%

La batalla sindical ya ha comenzado. Las cuatro principales fuerzas sociales afrontan hasta mayo la renovación de cerca del 60% de sus delegados, -11.903 en total, de los que 5.823 están en Vizcaya, 4.231 en Guipúzcoa y 1.849 en Álava- en un proceso concentrado de elecciones que llega en un momento especialmente delicado para sus intereses. El largo periodo de crisis que ha vivido Euskadi, y sus secuelas como la elevada tasa de paro, -el 9,1% en julio-, además de la inmediatez de la huelga general del día 29, pueden condicionar sustancialmente los resultados.

Aunque los responsables sindicales no esperan ningún vuelco en el statu quo de cada cual, es posible que en esta coyuntura se aceleren las tendencias. Y en ese campo de juego embarrado, ELA, el sindicato mayoritario, con el 40% de la representación es el que más tiene que perder. Aunque los de Adolfo Txiki Muñoz, se plantean como "un reto" mantener ese porcentaje, después de varias, pero muy pequeñas y consecutivas caídas de representación, diversos observadores coinciden en que pueden pagar el desgaste generado por el cierre de algunas empresas que estaban bajo su control.

Los responsables sindicales no esperan un vuelco en el 'statu quo'

"Los trabajadores votan por cómo lo hace su delegado", recuerda Sordo

CC OO, la segunda fuerza quiere superar el 20,2% de delegados y acelerar el crecimiento después de varias, aunque también, pequeñas subidas. UGT ha tocado fondo y quiere recuperar el tercer lugar mientras que LAB espera mantenerlo incrementando sus delegados.

En la actual coyuntura parece lógico que los trabajadores apuesten por la flexibilidad sindical que ha mejorado la longevidad de las empresas que a los sindicatos que han apostado por negociaciones inflexibles de salario y jornada. Sobre todo en un momento en el que se han cerrado muchas sociedades, han proliferado los ERE, y las rebajas salariales y de derechos se han impuesto como una fórmula para sobrevivir a la crisis.

ELA cree que las elecciones van a dilucidar la apuesta por uno u otro modelo. "La actual coyuntura convierte esta cita electoral en un enorme desafío en el que se enfrentan dos modelos sindicales", citan sus responsables en el órgano oficial del sindicato. ELA ha acentuado su perfil en los últimos meses con la salida "temporal" de Osalan, que ha cerrado el ciclo de las salidas definitivas del CRL y del CES. Sin embargo, han firmado el convenio del sector público con un Gobierno vasco al que han planteado dos huelgas generales.

La diferencia de LAB es que si políticamente circula en el movimiento de sindicatos abertzales contra el Ejecutivo socialista, a pie de obra sigue confiando en el pragmatismo de la acción sindical lo que se traduce en una fidelización de su electorado. Los sindicatos no nacionalistas critican, sin embargo, el modelo de ELA, y acusan a sus dirigentes de favorecer, en estas coyunturas, la destrucción del tejido industrial. Sin ser un efecto exclusivamente atribuible a la acción de la mayoría sindical en esa empresa, (ELA y LAB), Gamesa cerró en Alsasua la única planta de toda España y el número de desempleados pasó en la comarca de Sakana de 583 personas en enero de 2008 a 1.249 el pasado abril.

CC OO cree que más allá de las grandes líneas estratégicas de las direcciones de los sindicatos, lo que cuenta es la acción y la presencia del delegado sindical en la empresa. "No cabe duda de que el modelo es importante, pero la gran mayoría de los trabajadores estudian el trabajo de su delegado, y votan a quien les ha gestionado bien sus cosas, a quienes han demostrado mano izquierda en una negociación", explica el secretario general del CC OO, Unai Sordo. El segundo sindicato vasco está convencido en mejorar su posición pese a que el panorama está muy consolidado. "Nuestros delegados han hecho un gran trabajo y un gran esfuerzo por mejorar las condiciones laborales de los trabajadores", citó Sordo.

UGT ha logrado parar el descenso que acusaba desde 2002, y este año ha crecido un 7,7% "lo que nos hace ver el proceso con buenas expectativas", asegura el responsable de la negociación colectiva Agustín Recio.

Las principales batallas por sectores

Aunque septiembre es el mes oficial del comienzo de la renovación del mayor montante de delegados sindicales, este año septiembre va a ser el de la huelga general. A partir de octubre, y en plena resaca de la movilización nacional contra la reforma del mercado laboral, se empezarán a suceder las principales batallas entre los cuatro sindicatos más fuertes.

Noviembre y diciembre van a convertirse en el cuadrilátero de elecciones muy importantes como las del sector de la banca y del ahorro. Además, tocará probar la correlación de fuerzas en una parte sustancial del sector público, como las diputaciones y el Gobierno vasco, sobre todo después de las bajadas salariales del Ejecutivo y de que ELA firmara el convenio del sector público con un Gabinete socialista, y tras negarse a hacerlo con los nacionalistas.

Al mismo tiempo, durante los dos últimos meses del año se celebrarán las renovaciones en las grandes empresas de limpieza, en un número importante de las firmas de la industria del metal, en químicas, en la construcción, transporte, ayuntamientos, y en los colegios de enseñanza privada.

En algunos de esos sectores el número de delegados va a ser sensiblemente menor debido a que muchas de ellas han cerrados. En el sector de la distribución ha habido bajas importantes, pero la crisis se ha cebado, desde finales de 2007, sobre todo, en el de la construcción con un descenso de la actividad de más del 70%.

El año 2011 seguirá siendo importante para conocer el nuevo mapa de la representación sindical vasca. A partir de enero celebrarán elecciones los ayuntamientos, el resto de las empresas potentes del metal, energía y químicas. Febrero será el mes de la educación pública, con las elecciones en los institutos y en la Universidad, y marzo dará paso a las elecciones en Telefónica, FEVE, Correos, Aena y La Naval. El personal de Justicia votará en último lugar, y será en mayo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 13 de septiembre de 2010

Más información