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Entrevista:JESÚS EGUIGUREN IMAZ | Presidente del Partido Socialista de Euskadi

"Rufi Etxeberria me dijo que quería un partido que condene la violencia"

San Sebastián
Representante del Gobierno en el último proceso de diálogo con ETA, Eguiguren conoce los meandros de la izquierda 'abertzale'. Con esta entrevista EL PAÍS arranca una serie sobre el terrorismo con personalidades del País Vasco

Jesús Eguiguren (Aizarnazábal, Guipúzcoa, 1954) fue el representante del Gobierno en el anterior proceso frustrado de diálogo con ETA. Su experiencia le ha convertido en un profundo conocedor de los fenómenos terroristas, y de ETA en particular. Está muy informado de los antecedentes y posibilidades que se abren tras el último comunicado de la banda.

Pregunta. Usted anunció hace un año a este diario que esperaba un nuevo alto el fuego de ETA, pero lo situó en 2011. ¿Le sorprendió el comunicado de ETA del 5 de septiembre?

Respuesta. Desconocía la fecha precisa. Pero sabía que ETA había salido agotada del proceso dialogado anterior y que su siguiente paso iba a ser una tregua unilateral. Aplicando la terminología de la resolución de conflictos, con el proceso anterior, ETA y Batasuna contaron con una agenda amplia de negociación y sabían que ya no se iba a repetir. Tenían que apostar por una agenda limitada. Con ese cálculo y la catarsis que suponía para la sociedad vasca el cambio de Gobierno en Euskadi, fijé la fecha de 2011 para el parón de ETA, y su final para las autonómicas de 2013.

"El M-19 colombiano dejó las armas unilateralmente y fundó un partido"

"Estamos ante uno de los hechos más importantes desde la Transición"

"El comunicado de la banda tiene un montón de novedades"

"Currin me dijo antes del verano que este proceso tendría dos fases"

"El Gobierno no puede hacer nada. Tendría problemas con el PP"

"Patxi López debe de ser el hombre que trajo la paz en Euskadi"

"En la última tregua, ETA no asumió su final. Pero hoy las cosas son distintas"

"Hicimos un Gobierno resistente, pero la coyuntura ha cambiado"

P. ¿A qué atribuye el parón?

R. A la eficacia policial y a la presión de la izquierda abertzale. Si no hay una eficacia policial y no hay una presión social, los terroristas no evolucionan. Todo va unido.

P. ¿El comunicado de ETA responde a sus expectativas?

R. Hay que decir que es insuficiente porque no plantea su fin. Pero más allá del discurso oficial, el comunicado tiene un montón de novedades en un nuevo contexto.

P. ¿Cuáles son?

R. Aunque se ha presentado como negativo el que ETA no ponga fecha al fin del parón, me parece lo más positivo porque no lo condiciona a un plazo. Además, es el primer comunicado unilateral de ETA. Las treguas anteriores eran fruto de negociaciones. Esta vez lo han decidido solos y para una organización terrorista resulta más fácil terminar por convicción propia que por la negociación. Ha pasado en muchos conflictos internacionales. La tercera novedad es que la tregua procede de un mandato de las bases de Batasuna, que mantiene el equilibrio con ETA, pero sin romper con ella.

P. Pero el texto es anodino.

R. Sí. No pretende grandes cosas ni concreta nada. Parece responder a equilibrios internos, pero, sobre todo, responde a una petición de tregua de Batasuna.

P. Pero Batasuna había pedido más, que la tregua fuera permanente y verificable.

R. Batasuna está buscando personalidades internacionales que den garantías a la tregua. La declaración de ETA se ha precipitado antes de terminar esta tarea por la presión de la izquierda abertzale. Lo harán pues creo que Batasuna ha decidido trabajar en serio.

P. ¿Cómo lo harán?

R. Antes del verano estuve con Brian Currin (asesor de Batasuna). Estaba pesimista porque no llegaba la tregua. Pero de la conversación saqué la conclusión de que este proceso iba a tener dos fases. La primera, la tregua, y la segunda, la verificación por personalidades internacionales. Lo que cuenta es que Batasuna ha dicho que ETA tiene que acabar y que lleva un año con asambleas donde por 90/10 deciden que ETA tiene que parar y de momento le arrastra en esa dinámica. Los líderes de Batasuna, además, han fabricado una teoría, que puede ser muy eficaz, la de que lo que sus bases deciden vincula a ETA.

P. ¿Qué le parece la respuesta del Gobierno y los partidos al comunicado de ETA?

R. Me parece razonable y obligatoria porque no responde a lo que pide la sociedad, que ETA desaparezca. A Batasuna hay que hacerle saber que el camino de retorno no es sencillo. Pero, a su vez, a las instituciones les diría que ese camino va ser muy difícil, pero si la izquierda abertzale quiere lo puede hacer fácil.

P. Ya está diciendo que quiere ser legal y presentarse a las elecciones. Pero ¿cómo?

R. La legalización depende de Batasuna y la última palabra la tiene el Tribunal Constitucional. Siempre he pensado que no iba a presentarse a las municipales sino a las autonómicas. Pero han acelerado las cosas y una vez que se aceleran uno no sabe hasta dónde pueden llegar.

P. El PP dice que si Batasuna concurre a las elecciones, la responsabilidad será del Gobierno.

R. No depende del Gobierno sino de los tribunales y Batasuna que puede optar por varios procedimientos.

P. ¿En cuál está pensando?

R. En el más fácil. Rufi Etxeberria me lo comentó. Crear un partido independentista que condene el terrorismo.

P. Pero con la Ley de Partidos eso no basta. También rechaza candidaturas por los vínculos de sus candidatos con Batasuna mientras ETA no se disuelva.

R. La Ley de Partidos se hizo para que Batasuna no participara en las elecciones en condiciones más ventajosas que los demás por la amenaza terrorista. Pero podría participar en condiciones democráticas.

P. ¿Cuáles son esas condiciones democráticas?

R. Que el fin de ETA esté garantizado con el compromiso de su desmantelamiento, cosa que aún no está. Por eso pienso que Batasuna podrá ser legal para las autonómicas, y no lo veo fácil para las municipales, aunque está acelerando las cosas.

P. ¿Y si ETA no termina de dar el paso en esos plazos, sobre todo, para las autonómicas?

R. En ese momento se producirá la confrontación entre Batasuna y ETA. Y de esa confrontación perdería ETA porque no podría sobrevivir sin apoyo social.

P. ¿Habrá un nuevo comunicado con la declaración de tregua permanente y verificable?

R. Es previsible. Pero puede ser de los verificadores y no de ETA. El comunicado del domingo es una carta que ha escrito ETA, que tendrá continuidad. Su ambigüedad le permite trabajar.

P. El ministro del Interior dice que no le consta que ETA quiera dejar las armas.

R. En la última tregua, ETA no había asumido su final. Ahora las cosas son distintas. Una organización terrorista es difícil de crear, fácil de mantener y muy difícil de parar. Pero cuando se agotan las bases que le hicieron nacer, se acaba. Está en los libros. A ETA le gustaría estar como en los años ochenta. Pero el tiempo le ha dado un baño de realismo a Batasuna y empieza a sentirse en ETA, que tiene que dar con la forma de terminar sin destrozar el movimiento político que ha creado.

P. ¿Hay precedentes?

R. Varios. El M-19 colombiano decidió dejar las armas y convertirse en partido. Y se reincorporó a la política unilateralmente, sin negociación.

P. ¿Tendría el Gobierno que cambiar su estrategia si ETA da el paso de la verificación?

R. Distinguiría el Gobierno español del vasco. En la anterior tregua aprendimos que el consenso es imprescindible. Es un valor en sí mismo que debe mantener el Gobierno central. Cualquier cosa que hiciera atendiendo a los movimientos de ETA le traería problemas con el PP. Pero otra cosa es la política vasca.

P. ¿Por qué?

R. Este es un conflicto familiar en un país muy pequeño, cruel en sus dimensiones, pero de alcance menor. Hay que resolverlo en Euskadi. Los socialistas llegamos al Gobierno vasco por nuestro papel en el proceso anterior. Este Gobierno tiene más margen que el español y una coyuntura política mejor porque el PP vasco apoya al lehendakari, que debe liderar la paz.

P. Esta expresión suya se ha tomado como un reproche al lehendakari.

R. Estoy con Patxi López y lo que digo lo sabe con antelación. Llegamos al Gobierno vasco, hace año y medio, con psicosis de acoso terrorista. ETA amenazó al Gobierno y al PP y se formó un Gobierno de resistencia. La coyuntura ha cambiado. Tenemos que hacer politica. El lehendakari no debe expresarse en términos de lucha antiterrorista sino de construcción de la paz cuando tiene un consejero de Interior al que no se le escapa nada. El lehendakari debía dirigir el mensaje esperanzador.

P. ¿Es cuestión de gestos?

R. No. Patxi, que es hombre de consenso, debía ir tejiéndolo pensando en una salida a la situación. Debe ser el hombre de la paz. No será conocido por sacar a Euskadi de la crisis sino por la paz. Tiene que ir hacia un consenso porque lo peor que nos puede pasar es que ante esta situación en Euskadi haya dos bloques. El de los que gobiernan y el de los que no. Antes solos.

P. ¿Cuáles deben ser los tiempos?

R. Patxi López es muy tranquilo, con poco afán de protagonismo. Prefiere esperar a que ETA y Batasuna bajen del monte para salir al encuentro y no tener problemas con el PP y con Madrid Es una posición cómoda. Pero tiene que saber que la historia le ha puesto ahí para traer la paz. Puede hablar con todos los partidos. Es también la gran ocasión del PP para dejar de ser un partido marginal en Euskadi.

P. ¿Qué debe hacer y cuando?

R. El Gobierno vasco debe plantearse iniciativas con prudencia. Ha hecho la valoración del comunicado de ETA. Ha hablado con los partidos. Pero como estamos ante uno de los acontecimientos más importantes desde la Transición, debería elaborar un texto sobre lo que deben hacer Batasuna y ETA y lo que estarían dispuestos a hacer las instituciones desde aquí.

P. ¿Y su contenido?

R. Debe ser breve, escueto y ambiguo. Referido solo a los problemas que tenemos entre manos: los presos, las víctimas, la reconciliación... Y que sirva para que sepan ellos que si están dispuestos a avanzar, el Gobierno vasco será consecuente. Servirá para abrir una dinámica desde los partidos. Lo echo en falta. Se lo he dicho al lehendakari.

P. ¿Tiene plazo el fin de ETA?

R. Una cosa es que esté en marcha la decisión de Batasuna de acabar con el terrorismo y otra el fin de ETA, que se alargará sin descartar coletazos. Ha pasado en todos los procesos. Si en esta legislatura vasca, Batasuna entra en las instituciones por su compromiso claro contra el terrorismo, la situación se ablandaría enseguida porque este es un conflicto familiar. Entraríamos en un proceso complejo, pero con enormes posibilidades.

P. ¿Lo ve viable?

R. En ese momento, el problema estaría, sobre todo, en Madrid que, además, controla la política penitenciaria.

P. ¿Tendría que cambiar la política penitenciaria?

R. Me parece bien lo que hace el Gobierno con los presos disidentes de ETA. Pero más adelante, si el compromiso de ETA con el fin de la violencia se confirma, tendría que completarlo con los presos que quieren que esto acabe sin romper con ETA. El Gobierno central no puede meterse en esto, pero los socialistas vascos podríamos responsabilizarnos y lograr el apoyo de los partidos, incluido el PP.

P. ¿Ha hablado con Basagoiti sobre esta cuestión?

R. Cuando entramos en el Gobierno vasco hablé con él de estas cosas y le dije que era una gran oportunidad. El PP vasco tiene un problema con el PP nacional, que está en el discurso de que si Batasuna participa en las municipales es una traición.

P. Cambiando de tema, el dirigente del PP vasco Leopoldo Barreda ha dicho que la negociación del Gobierno de las políticas activas de empleo con el PNV es una humillación para Patxi López. ¿Está de acuerdo?

R. No. Lo que logre esa negociación es bueno para Euskadi.

P. ¿Le preocupa que la negociación de los Presupuestos del Gobierno con el PNV afecte negativamente a Patxi López?

R. No me preocupan las negociaciones del PNV con el Gobierno. Estoy convencido que Zapatero tendrá Presupuestos y quedará a salvo al Gobierno vasco.

P. ¿Tomás Gómez o Trinidad Jiménez?

R. Mi corazón está con Gómez, pero mi cabeza con Jiménez porque tiene más posibilidades de ganar a Aguirre.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 12 de septiembre de 2010