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Reportaje:Laboratorio de ideas | Breakingviews

El nuevo campo de batalla

Santander y BBVA llevan a EE UU su lucha por el liderazgo bancario

Los dos bancos más importantes de España siempre han mantenido una competencia feroz, tanto dentro de las fronteras del país como fuera. En la actualidad, el campo de batalla es EE UU. Pero Santander y BBVA siguen estrategias radicalmente distintas para penetrar en ese gigantesco mercado. Es muy pronto para saber cuál tendrá más éxito y ninguna de las dos entidades se ha cubierto de gloria hasta el momento. Pero si prosperan las conversaciones del Santander con el M&T Bank de Búfalo y hay acuerdo, estará mucho más cerca que el BBVA de ver realizado su sueño americano.

La aventura del BBVA en EE UU comenzó en 2004 con la adquisición de Laredo National por 850 millones de dólares, casi el triple de su valor en libros. La idea era aprovechar el flujo comercial entre la sólida franquicia mexicana del BBVA y los hispanos del otro lado de la frontera en una región con fuerte potencial. Desde entonces, BBVA ha incorporado cuatro bancos más. Eso incluye la compra en 2007 de Compass Bancshares de Alabama por 9.600 millones de dólares, o 3,5 veces su valor en libros, pero el mercado se hundió. A finales de 2009, el BBVA provisionó 704 millones de euros en fondo de comercio de su franquicia estadounidense.

Santander, en cambio, ha puesto la mira en la costa noreste, una zona más rica. Su incursión en EE UU empezó con mal pie en 2006, después de la controvertida adquisición de un 20% de Sovereign Bancorp por un precio elevado. Cuando llegó la recesión, tuvo que provisionar una pérdida de valor de 1.080 millones de dólares (737 millones de euros). Es cierto que Santander se embolsó el resto del banco a precio de ganga, pero después de aportar otros 347 millones de dólares al desesperado intento de Sovereign por obtener capital en 2008.

Para ambas entidades ya ha pasado lo peor. Las dos han recortado drásticamente los costes en sus negocios estadounidenses. En el primer semestre del año, las actividades del BBVA en EE UU han generado un margen neto de 555 millones de euros, frente a los 580 millones de Santander. Ambos cuentan con unas 750 sucursales. Pero la gran diferencia es que el coste de la inversión del BBVA, cifrado en 12.700 millones, es más del doble que el del Santander.

La última adquisición del BBVA en EE UU, Guaranty Financial, una empresa con sede en Tejas, cuya compra fue auspiciada por la Federal Deposit Insurance Corporation, ha sido astuta y oportunista. El inconveniente para el BBVA es que no está claro qué hará en adelante. No quedan muchos objetivos en Tejas y, según los banqueros, tal vez sea necesario convencer a los accionistas para que respalden otra gran apuesta en Estados Unidos.

Sin embargo, Santander está tramando su próxima jugada, una posible fusión con M&T, valorado en 10.000 millones de dólares. Las sucursales del banco neoyorquino se extienden desde Washington DC a Canadá. El acuerdo sería una manera inteligente de obtener más clientes, un buen equipo directivo y ahorros sin tener que desembolsar demasiado efectivo. La presencia de Santander prácticamente se duplicaría de una tacada. No cabe duda de que Santander quiere que su franquicia estadounidense valga más que la de BBVA. Aunque esto depende en gran medida de las condiciones de los futuros acuerdos, parece ir por buen camino. -

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 29 de agosto de 2010