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Reportaje:Primer plano

El declive de la empresa española

A pesar de los síntomas de recuperación, los expertos vaticinan que el tejido productivo español seguirá deteriorándose en 2010

Cerrado. Y no por vacaciones. Felipe, que regenta un bar en el centro de Madrid, se ha acostumbrado a ver desaparecer muchos de los pequeños negocios que hacían vecindad con su local. Aún tiene pocos clientes, y regatea los precios, los cobros y los pagos a sus proveedores. Pero en agosto se está aprovechando del cierre de su competencia. Está contento. "Y si las cosas siguen así", piensa, mientras escucha en la televisión que, por primera vez desde que comenzó la crisis, el número de empresas creadas ha aumentado un 4,2% en el primer semestre del año y que los procedimientos concursales (antigua suspensión de pagos) han disminuido un 14,2% respecto al mismo periodo de 2009, "quizá salgamos ya de la crisis". ¿Es una esperanza o una realidad? Al fin y al cabo, se dice, en agosto las noticias escasean en los telediarios...

En los tres últimos años han cerrado más de un millón de compañías

Se ha reducido el ritmo de disoluciones en el primer semestre

Más de un millón de empresarios han pedido aplazar el pago de impuestos

Y el 85% de las pymes tiene todavía dificultades de acceso al crédito

Y ha cambiado la tendencia en constituciones, que crecen al 4,2%

La segunda parte del año será peor. En 2010 caerá el censo empresarial

Son pocas las novedades económicas del verano. Y para variar, en general, buenas. Baja el paro. Desciende también por primera vez la morosidad empresarial con la banca. El ritmo de disolución de compañías es más lento. Las grandes empresas invierten y consiguen financiación para ello... Sin embargo, los expertos tienen claro que con solo estos síntomas no vale, y que la segunda parte del año es tradicionalmente peor que la primera en cuanto a generación de actividad empresarial.

En los tres años de crisis que llevamos han desaparecido más de un millón de compañías del tejido empresarial español: 323.000 en 2007, 398.000 en 2008 y otras tantas en 2009, según los datos que confecciona anualmente el Instituto Nacional de Estadística (INE). En su inmensa mayoría, negocios sin asalariados o con plantillas inferiores a cinco empleados. Algo que se repite en el caso de las sociedades de nueva constitución.

Y aunque este año se haya detenido el ritmo de mortalidad, lo cierto es que "somos reacios a pensar que la crisis ha pasado. La paralización de las obras públicas, la incertidumbre en el sector del automóvil y el Banco Central Europeo anunciando que el ajuste de la banca todavía no ha terminado tendrán consecuencias. Traerán nuevos ajustes de plantilla y un mayor número de concursos de acreedores en lo que queda de 2010 y en 2011. A ello hay que añadir la incertidumbre de la huelga general y de las pensiones, que al final acaban por retraer el consumo, y esto se traslada directamente a las empresas", mantiene Miguel Ángel Rodríguez-Sahagún, socio responsable del área legal de Ernst & Young Abogados.

"Ha habido gran destrucción de empresas en los últimos años. Y no veo ningún brote verde en la mayor generación de sociedades del primer semestre. La economía está todavía bastante estancada, y esto se refleja en la disolución de empresas. Algo a lo que no ayudan las dudas sobre si suben o no los impuestos, sobre si se recorta más o menos la inversión pública... El empresario necesita seguridad para animarse a invertir", mantiene Rafael Pampillón, profesor del Instituto de Empresa. En su opinión, tendremos que esperar al menos seis meses para registrar crecimientos sostenidos en la economía.

La parte positiva, según Ángel Martín Torres, socio responsable del área de restructuring de KPMG, es que actualmente se están creando más empresas. Quienes pierden su puesto de trabajo deciden emprender un negocio, sobre todo en el sector servicios y el comercio, que suman el 75% de las sociedades nuevas. Más del 50% las crean sin empleados. Son autoempleo. Con un 20% de paro en España, dice Martín Torres, no se explicaría de otra manera que la gente no saliera a la calle. Está trabajando. El emprendedor ha vuelto a surgir en un movimiento que busca encontrar una salida al desempleo. ¿Quiere esta tendencia decir que no se vayan a destruir más empresas? No, el proceso continuará, sostiene.

De la misma opinión es Lorenzo Amor, presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA): "Pese a que el número de altas en el registro de autónomos haya aumentado y se sitúe en torno a 30.000 mensuales, el saldo neto entre altas y bajas es todavía negativo. En lo que va de año hemos perdido casi 25.000 autónomos. Se van reduciendo las bajas y aumentan las alzas, pero las perspectivas a corto y medio plazo no son positivas, como ocurre normalmente en la segunda parte del año". Amor piensa que en el conjunto de 2010 desaparecerán unos 50.000 autónomos, que se suman a los 1,2 millones de pequeños negocios que se han destruido con la crisis.

"Hasta el año que viene no prevemos un cambio de signo. El 85% de los autónomos tienen dificultades para acceder al crédito y están muy afectados por la morosidad de la Administración, además de por la caída de la actividad y el consumo. Muchos de ellos se encuentran en la cuerda floja. De hecho, más de un millón de empresarios han pedido un aplazamiento del pago de sus impuestos. Esperamos que la financiación se active algo de cara a 2011", agrega el presidente de ATA, consciente de que casi la mitad de los negocios no llega a su tercer año de vida, de que la mortalidad empresarial es muy alta en España.

La evolución que se está produciendo en el registro de autónomos (RETA) se repite en el Registro Mercantil, según Susana Clemente, directora de I+D+i de Axesor, empresa especializada en el análisis de información empresarial. En su opinión, es una buena noticia que se haya roto la tendencia a la baja en la creación de empresas, cuando veníamos de caídas superiores al 25% en 2009. "Hasta julio se han constituido más de 50.000 sociedades y esperamos que esta evolución se mantenga".

Como sus homólogos, no es tan optimista en lo que a extinción de empresas se refiere (más de 69.000 en los siete primeros meses del año). "El 67% de las disoluciones empresariales tienen como causa la morosidad", asegura. "Y esta situación no tiene visos de cambiar en breve, sobre todo por la carencia de financiación a la que se enfrentan las compañías. Puede que en la segunda parte de 2011 la desaparición de empresas frene y el balance entre constituciones y disoluciones sea positivo", vaticina Susana Clemente.

El crédito sigue seco para las pequeñas y medianas empresas, dice el profesor Pampillón. Y corrobora el consejero delegado de Avalmadrid, Juan Luis Fernández Rubíes, sociedad financiera público-privada que financia operaciones a pymes y autónomos. "El 70% de las solicitudes que nos llegan son para conseguir liquidez. Y el importe medio es de 150.000 euros", afirma.

Pampillón no ve cambios sustanciales en la economía española. "Solo el crecimiento nos va a sacar de la crisis. Pero en España será más lento, sobre todo porque no ha acometido el cambio productivo que tiene que venir de la mano de un cambio en el equipo de Gobierno para dar un impulso a la economía".

En definitiva, que las esperanzas del tabernero Felipe eran un espejismo. Tendrá que conseguir aguantar al menos unos meses hasta que llegue la recuperación económica y España vuelva a generar empresas y empleo. El año que viene será. -

En estado terminal

Concurso y liquidación son casi sinónimos. Como lo eran antes suspensión de pagos y quiebra. Solo una de cada diez empresas consigue ponerse a bien con sus acreedores, después de la pertinente quita, y continuar con su actividad tras el paso de los administradores concursales. El resto desaparecen.

El Colegio de Registradores Mercantiles de España ha hecho un retrato robot de la situación de la empresa en concurso. La mayoría cuenta con 12 asalariados, tiene un pasivo inferior al millón de euros (frente a los casi siete millones de 2008), menos de cinco años de antigüedad y su situación financiera está muy deteriorada, aunque menos que en años anteriores. Su margen neto negativo es del 5% en 2009, en contraste con el 10% del año anterior. Y eso les ocurre al 41% de las sociedades en fase de concurso de acreedores, en vez de al 52% de 2008. El pasado ejercicio, el 45% de las compañías en concurso pertenecían al ciclo de la construcción, un 5% por debajo del año precedente.

Pese a esta mejoría, según el informe de los registradores, el 60% de las empresas concursadas no podrían pagar sus deudas en menos de 25 años. Su capacidad de maniobra es casi nula. De hecho, el socio de Ernst & Young Miguel Ángel Rodríguez-Sahagún afirma: "Las empresas siguen llegando a pedirnos ayuda en situación límite. Si están en fase preconcursal no podemos hacer demasiadas cosas para evitarlo. En sede concursal no hay fórmulas mágicas".

Y aunque cada vez más sociedades en concurso pretendan rehabilitarse y estén menos apalancadas, al final acaban en disolución, lo que, en opinión del Colegio de Registradores, habla del mal funcionamiento de la Ley Concursal, que obliga a seguir el procedimiento del convenio a compañías que tendrían que liquidarse directamente. Más aún teniendo en cuenta su elevado coste, que los expertos de KPMG y Ernst & Young Abogados sitúan entre 50.000 y 200.000 euros para una sociedad mediana. Y sus excesivos plazos de tramitación, que se sitúan en una media de 9 meses para la fase común, 10 meses si alcanzan la de convenio y 20 meses si llegan a la fase de liquidación.

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Espejismos de verano

Día 3 de agosto. El INE difunde su estadística anual sobre la evolución del tejido empresarial español. En 2009, el censo queda en 3,2 millones de empresas, tras reducirse un 2% por la desaparición de 64.500 sociedades. Mejoran los datos del ejercicio precedente, en que se disolvieron más de 66.000.

Día 11 de agosto. Esta vez las revisadas son las estadísticas del Registro Mercantil. El INE cifra en un aumento del 4,6% las sociedades disueltas en el primer semestre de 2010 y en un 4,2% el de empresas de nuevo cuño, también mejorando los porcentajes anteriores.

Día 18 de agosto. Axesor analiza los datos del Registro Mercantil hasta julio. En España se han constituido 50.300 sociedades, con un crecimiento interanual del 3,45%. Y se han disuelto 69.300, cerca de un 11% más respecto a los siete primeros meses de 2009.

Conclusión: pese a que los datos muestren síntomas de mejoría, el saldo sigue siendo negativo, la mortalidad es mayor a la natalidad. Y son los sectores energético y, como en años precedentes, el de construcción y promoción inmobiliaria los que más ayudan a la pérdida de tejido empresarial en 2010. Murcia, Baleares, Aragón y Cantabria son las comunidades en las que más sociedades se destruyen. -

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 29 de agosto de 2010

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