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Entrevista:ANTONIO CAMACHO | Secretario de Estado de Seguridad | A LA SOMBRA DEL MINISTRO / 6

"La policía ha situado a ETA en un callejón sin salida"

La sombra a la que está Antonio Camacho es la más alargada del Gobierno. Su ministro, Alfredo Pérez Rubalcaba, veterano político de raza, es el hombre fuerte del Ejecutivo y el mejor valorado por los ciudadanos. A Camacho no le pesa. Cree firmemente en el complicado trabajo que lleva haciendo ya seis años y medio, y se muestra muy fiel a quien le manda: "Mi relación con el ministro es estupenda, es muy gratificante relacionarte con gente muy inteligente".

¿Está el ministro tan pendiente de todo como parece? "Más. Lo gestiona todo, controla absolutamente todos los temas". ¿Son amigos? "Me gustaría que me considerara su amigo. Compartimos aficiones, aunque a mí no me gusta el fútbol y a él mucho. Es una persona con la que es fácil comunicarse, una persona tranquila, que afronta los temas con reflexión y serenidad, no genera ningún tipo de tensión, lo que para gestionar un área como esta es esencial".

"Este ministerio está lleno de temas complicados. Sin duda, el objetivo prioritario de todos es la lucha contra el terrorismo, pero también gestionamos la seguridad de los ciudadanos; es decir, la lucha contra la criminalidad, las políticas para el control de la inmigración, la protección civil, la gestión del derecho de asilo... Son temas complicados todos. Dependiendo de los momentos, unos lo son más que otros". ¿Y los peores momentos? "En el tiempo que llevo aquí, los atentados terroristas han sido de los peores momentos y más complicados. Y las detenciones de aquellos que han cometido los atentados son de los mejores".

En la lucha contra ETA, Camacho cree que "no es exagerado decir que el buen trabajo de la Policía Nacional y la Guardia Civil, que son mi mano derecha, en este momento ha situado a la banda terrorista en un callejón sin salida". Para ello ha sido "esencial" también la cooperación con Francia y Portugal. Porque, añade, "los fenómenos terroristas ya son, en general, internacionales".

"Este siglo ha puesto de manifiesto que cualquier política de seguridad diseñada solo desde la visión nacional está destinada a fracasar. De hecho, los atentados en el ámbito del islamismo radical lo ponen de manifiesto: muchas veces han sido ideados en un país, se han puesto en marcha en un segundo país, se han terminado de definir en un tercero y han sido cometidos en un cuarto, con ayuda de personas que estaban en un quinto y un sexto", explica.

La estrategia para solucionar los problemas derivados de la inmigración ilegal durante estos seis años y medio también ha sido global: "La clave es no buscar la solución en establecer un muro para no ver lo que ocurría al otro lado, sino tejer relaciones, viajar allí, ver cuál es el problema que está generando esas llegadas de inmigrantes. Nadie se mete en una patera si no es porque se ve en una situación de extrema pobreza y de imposibilidad de vivir, por eso, la política de inmigración no debe basarse solo en el control, sino también en el trabajo en el lugar de origen".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 27 de agosto de 2010