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Los 'apocalípticos' de la recesión se hacen guionistas

El cine y la televisión se alimentan de las visiones catastrofistas de la crisis

La crisis económica que sacude el mundo desde 2007 -considerada unánimemente la peor desde la Gran Depresión de 1929- ha dado lugar a una explosión de explicaciones catastrofistas de ciertos expertos y economistas. Pero las teorías de los llamados apocalípticos han saltado de los libros y de las conferencias al cine y a la televisión convirtiéndose en películas, programas y documentales, que advierten de una catástrofe mundial inminente. Esta vez no llegará en forma de meteorito o invasión extraterrestre sino por las consecuencias de la recesión.

La mejor muestra del nuevo filón es el showman y presentador de televisión estadounidense Glenn Beck. Desde su tribuna diaria de Fox News y desde su programa de radio, predice todo tipo de catástrofes si Barack Obama persiste en el proceso de "socialización" de la economía norteamericana que inició su predecesor, George W. Bush, saliendo al rescate de bancos, aseguradoras y compañías de automóviles, e inyectando dinero al sistema a costa de un endeudamiento estratosférico.

'Collapse' muestra cómo un ex policía predijo la crisis de las 'subprime'

El éxito mediático de Beck, sobre todo en movimientos conservadores como el Tea Party y en el ala dura republicana que respalda a Sarah Palin, le ha animado a convocar un mitin en el Memorial Lincoln el próximo 28 de agosto, para "restaurar el honor" del país, justo en la escalinata donde el líder negro Martin Luther King pronunciara su histórico discurso Yo tengo un sueño, lo que ha sido tomado como una provocación por amplios sectores.

Beck promete que ese día será el principio de una refundación de EE UU basada en los principios liberales de los fundadores. Eliminar los rescates y dejar en la mínima expresión la intervención de la Administración son sus recetas para escapar al marasmo.

Desde el lado contrario ideológicamente, pero con el mismo tono profético, Michael Ruppert, un antiguo policía de narcóticos de Los Ángeles, ha saltado a la fama por sus predicciones catastrofistas. El documental Collapse del director Chris Smith desgrana sus predicciones fundamentadas casi todas ellas en la teoría del pico del petróleo, es decir, que las reservas totales de energía se han agotado ya en su mitad y que, a partir de ahora, cada barril se encarecerá cada vez más, provocando un alza general de precios hasta provocar un colapso económico.

Ruppert anuncia que esa fase de decadencia ya ha comenzado y que la Administración tanto de Bush como de Obama han convertido la economía en una enorme estafa piramidal. En el documental, no estrenado en España, Ruppert da una imagen de paranoico, fumando compulsivamente, e incluso llorando cuando relata los estragos de la catástrofe que está por llegar. Pero lo más intranquilizante es que el mismo Ruppert con aspecto lunático que aparece en el filme acertó en varios de los acontecimientos que derivaron de la crisis financiera, mientras que los más prestigiosos economistas y los organismos internacionales no los vieron venir.

Así, Ruppert aparece en una conferencia en 2006 advirtiendo a la gente que no se endeudara, ni contratara hipotecas porque estaba a punto de estallar una gran burbuja inmobiliaria, como efectivamente sucedió dos años después con la crisis de las subprime. También anticipó la quiebra del sistema financiero y los rescates multimillonarios de 2008 (la siguiente en caer será la propia Reserva Federal, según su vaticinio). No obstante, la credibilidad de Ruppert queda en entredicho con alguna de las recetas que da para prepararse para el apocalipsis, como la de acumular semillas para plantar cultivos en los huertos.

Con más oficio de agorero profesional pero mucho menos auténtico, el director Michael Moore ha vuelto a la carga con Capitalismo, una historia de amor en el que pone el dedo acusador en los grandes magnates financieros que, servidos por sus políticos títeres, han causado la crisis y ahora cargan las consecuencias sobre la clase media, que sufre en sus carnes cómo cada día se destruyen 14.000 empleos o hay 7,5 desahucios por minuto.

Con la demagogia que caracteriza a este histriónico director, millonario gracias al sistema que denuncia -cobra 3.000 dólares por entrevista-, el documental denuncia cómo la aristocracia de Wall Street obtuvo mediante el miedo y los sobornos que el Gobierno saliera a su rescate con 800.000 millones de dólares (623.883 millones de euros).

En otra línea diferente, la cadena ABC puso en marcha Earth 2100 (Tierra 2100), un proyecto en el que invitaba a los habitantes de varios países a que realizaran montajes de vídeo en el que dieran su visión de cómo se vivirá en los años 2015, 2050 y 2100. Los montajes, que se centran casi todos ellos en el agotamiento de los recursos con el crecimiento de la población y el cambio climático, se pueden ver en una web del mismo nombre.

Estos documentales son una muestra de los miles de programas que proliferan en el cine y la televisión estadounidense sobre la crisis. Y es que la recesión también le interesa a Hollywood.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 22 de agosto de 2010