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El almacén de gas gigante toma forma

El depósito frente a las costas de Vinaròs acumulará reservas estratégicas

A primera vista parece una plataforma de extracción. Pero frente a la costa de Vinaròs (Baix Maestrat) no hay petróleo, ni gas. Lo que ha empezado a construirse esta semana a 21 kilómetros de la playa es un gigantesco almacén, capaz de acumular más de un billón de metros cúbicos de gas natural. España es importadora neta de este combustible, que supone, por ejemplo, el 28% del gasto energético valenciano total, sobre todo por la demanda de la industria azulejera y de generación de electricidad.

En determinadas situaciones (crisis políticas en los países productores; fallos en el transporte marítimo), el suministro puede verse afectado y su precio dispararse. Para amortiguar los efectos de esos escenarios los países europeos se han dedicado a almacenar reservas estratégicas en minas y otros emplazamientos geológicos. El almacén de Vinaròs, llamado Proyecto Castor, será el mayor del Estado (existe uno en Huesca y otro más frente a Bermeo, en Vizcaya) y "podrá contribuir a atender la demanda de gas natural en España durante 50 días", informó ayer Escal UGS, la empresa que desarrolla la infraestructura.

El presupuesto de la infraestructura se eleva a 1.300 millones de euros

A partir de su puesta en marcha, en mayo de 2012, el almacén empezará a llenarse tomando combustible de la red general de gasoductos del Estado. El gas será conducido desde la planta de operaciones terrestre, a unos seis kilómetros de Vinaròs, hasta su emplazamiento subterráneo a través de una tubería de 30 kilómetros. Y quedará almacenado a 1.800 metros bajo el nivel del mar, en la zona de roca caliza donde se encontraba el antiguo yacimiento petrolífero de Amposta. El tercer elemento del proyecto, la plataforma marina, quedará anclada a 60 metros de profundidad, y está siendo construida con la segunda grúa marina más grande del mundo, capaz de levantar 14.000 toneladas.

La infraestructura, que el Ministerio de Industria considera de máxima prioridad, costará, en principio, 1.300 millones de euros. La instalación estará participada por ACS, Castor Limited Partnership y Enagás.

Su planeamiento levantó protestas ciudadanas, sobre todo en Vinaròs y en la vecina Alcanar (Tarragona), que fueron aplacadas, en buena medida, después de que la empresa negociara con los Ayuntamientos una ubicación de la planta terrestre más alejada de los núcleos urbanos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 20 de agosto de 2010