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El hospital Clínico pierde miles de pruebas por una avería informática

La empresa que gestiona el archivo del centro madrileño asegura haber recuperado el 97% - A dos pacientes se les ha tenido que repetir un cateterismo

Miles de pruebas diagnósticas en formato electrónico desaparecieron de los archivos del hospital Clínico el 14 de julio pasado. Una avería, de la que aún se desconoce la causa, provocó que se perdieran todas las grabaciones de los cateterismos (técnica invasiva que permite ver cómo funciona el corazón a través de un catéter que se introduce por la ingle) que se guardaban en las cabinas de almacenamiento -algo así como discos duros gigantes- del centro. La empresa responsable del archivo, Philips Ibérica S. A. U., está desde entonces intentando recuperar la información. Una portavoz aseguró ayer que el 97% de las imágenes ya están disponibles. Durante este tiempo, ha sido necesario volver a realizar el cateterismo a dos pacientes, ya que sus pruebas aún no se habían recuperado y los cirujanos las necesitaban para operarles del corazón.

El hospital Clínico también aseguró ayer a última hora que, tras varios días de trabajo, ya solo siguen perdidas el 3% de las imágenes. Una portavoz aseguró que en breve se podría recuperar el resto. Sin embargo, se negó a informar sobre cuántas pruebas estaban almacenadas inicialmente, con lo que es difícil cuantificar las que siguen sin poder ser recuperadas. Tampoco quiso confirmar cuántos pacientes se habían visto afectados por esta pérdida de información de sus historias clínicas.

Otras fuentes del hospital aseguraron que en estas cabinas se archivan cateterismos desde 2001, que es cuando empezaron a digitalizarse. Teniendo en cuenta que el Clínico realiza unos 6.000 procedimientos de este tipo al año (tanto cateterismos diagnósticos como terapéuticos), las pruebas que se perdieron son unas 55.000, con lo que las que aún no se han recuperado rondarían las 1.500.El cateterismo es un procedimiento invasivo que aporta información muy precisa sobre el funcionamiento del corazón. Se utiliza en pacientes con sospecha de padecer enfermedades cardiovasculares, para obtener un diagnóstico, o cuando ya se conoce el problema, para hacer un seguimiento. Se usa especialmente en pacientes coronarios. La técnica, según explica en su página web la Sociedad Española de Cardiología, consiste en introducir un catéter por una punción en la ingle -también se puede realizar por acceso humeral, a través del brazo, y radial, a través de la muñeca-, de forma que se accede al torrente sanguíneo (a la arteria femoral) y se va avanzando bajo control radiológico.

Así se puede ir midiendo la presión en las cavidades e, inyectando una sustancia (contraste) en el ventrículo izquierdo se hace visible la sangre para poder estudiar el comportamiento (la contracción) y el tamaño. También se inyecta contraste en el origen de las arterias para visualizar todo el árbol coronario (coronariografía). La técnica, con anestesia local, se realiza en una sala de hemodinámica y los médicos y el personal de enfermería utilizan ropa de quirófano para evitar infecciones.

Desde el día 14 y hasta principios de esta semana Philips solo había podido recuperar los archivos anteriores a febrero de 2010. Los más recientes, que son precisamente los que se pueden necesitar -estos estudios solo son válidos durante unos meses, ya que se trata de enfermedades progresivas-, no han estado disponibles hasta hace unos días. Una portavoz de Philips subrayó ayer que se trata de una "pérdida transitoria" y aseguró que todos los archivos podrán recuperarse en poco tiempo.

Philips ha estado trabajando con empresas especializadas en recuperación de datos para poder extraer la información de los discos duros. La portavoz no adelantó una posible causa de la avería y aseguró que los técnicos aún están elaborado el informe que presentarán al hospital, previsiblemente hoy mismo. No pudo precisar si existía una copia de seguridad de los datos.

Los informes clínicos de los cateterismos, en los que se consigna el resultado y la descripción del procedimiento y que van firmados por los médicos, no se han perdido, según explicó ayer Carlos Macaya, jefe del servicio de Cardiología del hospital Clínico, porque se archivan junto con la historia clínica de cada paciente. Macaya explicó que en algunas intervenciones los cirujanos no necesitan consultar las imágenes; tienen suficiente con el informe y unas fotos en papel que suelen acompañarlo.

En otras operaciones, en cambio, sí se requiere ver el vídeo porque aporta información muy precisa de la anatomía de cada corazón, especialmente útil en caso de intervenciones de gran complejidad o en las que hay muchas lesiones. Esa sería la razón por la que dos pacientes han tenido que ser sometidos de nuevo al procedimiento. Pese a que en verano se realizan menos estudios de este tipo, Macaya no descartó que haya que repetir algún cateterismo más, por ejemplo, si algún paciente coronario entra por urgencias y necesita ser intervenido de manera inmediata.

El hospital Clínico adjudicó el 9 de diciembre del año pasado la "ampliación y actualización continuada del sistema Philips de archivo de imágenes e informes de cardiología" del centro. El procedimiento fue negociado, sin publicidad. El adjudicatario, Philips Ibérica S. A. U., recibió 500.000 euros. En el anuncio que apareció en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid el 7 de enero de este año no figura la duración del contrato. El lugar donde se guardan las imágenes digitales, explicó ayer la portavoz de Philips, son cabinas de almacenamiento de HP con sistema de gestión de la información de Philips.

"Aún no tenemos un informe por escrito de lo sucedido", aseguró ayer una portavoz del hospital Clínico, que aseguró también que "el número de pacientes afectados es mínimo". No quiso hablar de cifras. Sobre una posible penalización a la empresa adjudicataria, la portavoz afirmó que aún se está investigando y que, en función de los resultados, se decidirá. El jefe de servicio de Cardiología sí aventuró una posible causa de la pérdida de datos. Ayer explicó que los técnicos estaban realizando un ajuste de memoria cuando se produjo un problema técnico y se borraron todos los archivos. El Clínico es el hospital español que más cateterismos hace de toda España, señaló Macaya. Los más antiguos, que ya no sirven para el tratamiento de los pacientes, se guardan igualmente en archivo digital porque se utilizan para investigación. La portavoz del Clínico no confirmó si el hospital ha comunicado la pérdida de datos de historias clínicas a la Agencia Madrileña de Protección de Datos. Esta, en cualquier caso, aseguró ayer que el centro no está obligado a hacerlo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 30 de julio de 2010