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Reportaje:

Los secretos del monte Ereñozar

Un grupo de universitarios de toda España participa en una investigación arqueológica en Urdaibai

La reserva de la biosfera de Urdaibai acoge cinco investigaciones arqueológicas impulsadas por la Diputación de Vizcaya, entre las que se encuentra la relativa al yacimiento del monte Ereñozar, en Ereño. Incluye un castillo medieval, una necrópolis y una ermita. Allí trabajan este verano 13 jóvenes de entre 18 y 22 años. Esta es la tercera campaña que se realiza en la zona. En 2008, el ente foral dio un primer paso para poner en valor el área al realizar una serie de sondeos valorativos.

El año pasado y éste el Gobierno vasco ha organizado dos campos de trabajo para acometer excavaciones en Ereñozar, que ocupa una posición dominante sobre la ría de Gernika. Los chavales, que estudian materias ajenas a la arqueología, están tutelados por cuatro expertos contratados por la Diputación vizcaína. "El único requisito es tener una cierta inquietud histórica", aclara el arqueólogo Mikel Neira, quien dirige la excavación, que ayer fue visitada por el viceconsejero de Cultura, Antonio Rivera.

Esta es la tercera campaña de trabajo que se desarrolla en la zona

Así, entre los participantes en la experiencia hay estudiantes de Medicina, Historia del Arte y Administración de Empresas, entre otras titulaciones. Y no todos son vascos. El grupo, que acabará su tarea mañana, está compuesto por jóvenes de Madrid, Valladolid, Sevilla y Valencia.

El trabajo les resulta muy estimulante. A pie de la necrópolis, el sevillano Bernardo Chaves, futuro ingeniero químico, desgranaba los pasos de su labor. "Primero se quita la tierra que cubre los huesos, luego se dibuja el esqueleto y se levanta el cadáver", resumía con entusiasmo.

Además, de desenterrar los esqueletos -el año pasado se hallaron 96 y este ya han logrado 20-, los chavales han limpiado la muralla del castillo y han hallado "dientes de animales, puntas de lanza y moluscos", enumera María Sánchez, de 21 años.

Tras la marcha de los jóvenes, los arqueólogos trabajarán en solitario en agosto y la excavación quedará paralizada hasta el verano que viene.

Según Neira, aún hay mucho trabajo por delante. Aún falta "determinar la secuencia histórica" de todos los elementos hallados. La pista de que los restos existían la dio una crónica de Alfonso XI que mencionaba el castillo de Sant Miguel d'Erencho, que fue destruido en 1409.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 27 de julio de 2010