Columna
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32 cámaras sin perder detalle

Mi felicitación a Francis Telier y a su equipo porque han hecho unas retransmisiones fantásticas de los partidos del campeonato que acaba de finalizar en Johanesburgo. En los terrenos de juego, han ganado los equipos que han desarrollado el fútbol más puro y más sencillo, basado en jugadores que "juegan" y se divierten. Con entrenadores que trabajan la recuperación del balón y dan libertad para la creación y el ataque. En la televisión, el triunfo ha sido para el que mejor ha sabido hacer uso de la tecnología más avanzada, al servicio del juego y del espectador.

Tener más cámaras y mejores ópticas, más y mejores unidades de repetición, no significa una retransmisión mejor. Lo importante es que los realizadores sepan hacer uso correcto de esos medios, a favor del fútbol. Y para eso, hay que saber y entender el juego. En el pasado Mundial, los equipos de producción "olían a linimento", expresión antigua que define a quien entiende este deporte. Daba gusto ver las jugadas en su justa dimensión, con el plano correcto en cada acción. El seguimiento del balón por parte de los operadores de cámara ha sido perfecto. Siempre con el encuadre oportuno. Todo a favor del desarrollo de la jugada en directo, hasta la finalización de la misma.

"El seguimiento del balón por parte de los operadores ha sido perfecto"

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La realización ha sido muy dinámica, con constantes cambios de plano, algo que conlleva riesgo, pero bien planificado. No se perdía ni un segundo en lo accesorio. Repeticiones, desde todos los ángulos, para todo aquello que fuese importante y trascendente, pero cuando el juego estaba parado. Ahí entraban también los planos cortos, los gestos, el público. Con el balón en juego, directo. Con el balón parado, recreación.

Esto se consigue con equipos que llevan años dedicados a transmitir fútbol. Equipos que aman el fútbol y saben la trascendencia de cada acción. Profesionales que ponen sus conocimientos y la tecnología al servicio del juego. Y este campeonato del mundo, ha sido una demostración, porque contaban con una tecnología que podía incitar a desviarse de lo esencial, que es el seguimiento del juego. Y digo que podía incitar a ello, porque contaban con 29 cámaras en cada partido y en algunos casos con 32. Entre ellas, dos cámaras ultra motion y una Spider Cam, repetición de jugadas a cámara lenta, superlenta y ultralenta y la posibilidad de, en directo y por primera vez en una competición de este nivel, crear líneas virtuales de fuera de juego en un segundo. Menudo juguete.

Este equipo viene trabajando con la FIFA desde el Mundial de Francia 1998. Francis Telier, un ingeniero de Radio France y que trabajó en el equipo de Manolo Romero Canela en los Juegos Olímpicos de Barcelona 92, fue nombrado director general de TVRS, organismo creado para la producción del Mundial. Desde entonces, ha sido el responsable de los Campeonatos de Corea-Japón 2002, Alemania 2006 y ahora Sudáfrica 2010. Y lo será de Brasil 2014. Con su empresa HBS, colaboran y aportan, sobre todo, nuevas tecnologías, la belga EVS y en grafismo, la italiana Deltatre.

Sudáfrica 2010 ha sido un grandísimo espectáculo televisivo gracias a las nuevas tecnologías: alta definición y 3D, pero lo han hecho grande los jugadores, que son los artistas y los que arrastran a los aficionados, los entrenadores que dejan hacer y que ayudan a que la calidad y el arte, que también incluye la fuerza física, no desaparezca, los aficionados que ayudan en las gradas y los profesionales que han hecho un trabajo impecable y que ya trabajan para que Brasil 2014, sea aún mejor.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 12 de julio de 2010.