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Entrevista:SALAHEDDINE MEZOUAR | Ministro de Economía y Finanzas de Marruecos | ECONOMÍA GLOBAL

"Veo a Marruecos como España en los 70"

El máximo responsable de las finanzas marroquíes pertenece a ese grupo de tecnócratas del que se rodeó el rey Mohamed VI hace tres años para dar un empujón definitivo a su plan de modernización del país. Alto y de buen porte a sus 57 años, con maneras heredadas de su juventud en la Universidad francesa de Grenoble y al mismo tiempo cercano, bromista y dispuesto a desprenderse a la mínima ocasión de protocolos y formulismos, Salaheddine Mezouar mantiene sin esfuerzo una amplísima sonrisa que solo cede cuando habla de Argelia, ese "compañero incómodo" con el que comparten el Magreb.

La entrevista se desarrolla en el edificio del ministerio de Economía y Finanzas. Está situado, junto al resto de las sedes ministeriales, en una suerte de ciudadela levantada ad hoc y rodeada por la imponente muralla que también recoge el palacio del rey Mohamed VI, máximo hacedor intelectual e ideológico de cualquier política que se lleve a cabo en Marruecos. La kilométrica fortaleza domina un barrio residencial de Rabat.

"No hay un conflicto abierto por Ceuta y Melilla, pero están en nuestro territorio"

Nada más cerrar la puerta de su despacho, Salaheddine Mezouar se despoja de su americana, se arrellana en un sofá y enciende un cigarrillo.

Pregunta. Están convencidos de que Marruecos es una de las mejores opciones que tiene España para invertir. ¿Qué les dice a los inversores españoles para convencerles de que se lancen a esta aventura?

Respuesta. Les hablo de tres ventajas. Para empezar, la geográfica. Apenas nos separan 14 kilómetros y somos una puerta a un mercado potencial como África, un continente de 1.000 millones de habitantes que se prevé que crezca al 20% en los próximos años. La siguiente es la demográfica: tenemos una población muy joven que se forma a marchas forzadas, con una ventaja competitiva respecto a Europa que supone una mano de obra hasta 14 veces más barata. Finalmente, ofrecemos ventajas fiscales y facilidades inmejorables a las empresas que se quieran establecer aquí.

P. Sin embargo, en España aún se duda de que en Marruecos exista una seguridad jurídica real.

R. Es cuestión de percepción. Recientemente hemos creado órganos judiciales para que medien en conflictos empresariales con todas las garantías. Aquí hay ya más de 800 empresas españolas, y ninguna ha sufrido más de lo habitual (ríe). Todas han sido buenas experiencias.

P. ¿En qué medida piensa que las diferencias políticas de nuestros dos Gobiernos influyen en el empresariado a la hora de invertir?

R. El empresario es listo y eso no le influye. Nunca ha bajado el número de empresas que viene a invertir, ni en épocas de tensión.

P. Pero está claro que si pretenden que España y Marruecos sean socios económicos, el tema de Ceuta y Melilla tiene que resolverse.

R. Podemos cambiar todo, menos la geografía. Y esas son dos ciudades que están en nuestro territorio. Es así, aunque no haya un conflicto abierto.

P. España, y por tanto muchos empresarios están posicionados a favor del Sáhara.

R. Argelia ha manipulado a los medios y a la opinión española en este tema.

P. No veo qué interés puede tener en hacer algo así.

R. Argelia tiene gas y petróleo y necesita liderar el Magreb. Y para ser líder necesita un enemigo. Y nos ha elegido a nosotros. España sabe la historia de Marruecos, sabe que el Sáhara es nuestro. Pero Argelia ha hecho una campaña de manipulación para enfrentarnos. Somos una democracia que se abre al mundo y al libre mercado, ellos son un modelo socialista de Estado.

P. La democracia de Marruecos, sus libertades, tienen poco que ver con las de España...

R. Yo veo a Marruecos como España en la década de los setenta. Tenemos, igual que ustedes entonces, déficit de democracia. Por eso desarrollamos iniciativas como la ley de la mujer, una ley de igualdad. El objetivo es la libertad, liberar al marroquí.

P. Se comparan con España hace 40 años. ¿Qué opina de nuestra situación actual?

R. España tenía un modelo exitoso, la construcción, que se ha agotado con la burbuja inmobiliaria. No tuvo capacidad para cambiarlo antes de la crisis

P. ¿Cree que un Marruecos tan competitivo puede perjudicar el empleo en España?

R. La inversión en Marruecos no va contra el empleo en España. No conozco una empresa que haya tenido que cerrar allí por instalarse aquí.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 4 de julio de 2010