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Reportaje:SUDÁFRICA 2010 | CUARTOS DE FINAL: ARGENTINA-ALEMANIA

El 'recogepelotas' al que no conocía Maradona

Alemania disfruta de Thomas Müller, en Tercera hace un año

Puerto Elizabeth

"¿Puedo saludar a alguien? Quiero mandar un saludo a mi abuela". Tan natural como si acabara de salir del colegio, Thomas Müller se dirigió así a la televisión alemana tras su gran actuación ante Inglaterra (4-1) con dos goles. Los medios germanos corrieron a entrevistar a Erna, de 81 años, que desveló que el origen genético del futbolista procede del abuelo. Antes de morir, pidió ver un último partido del Bayern.

Müller llegó al Mundial con una mochila ligera, dos internacionalidades a sus 20 años, pero cargada de talento. Brilla en cualquier posición ofensiva: desde la media punta, donde le pone Louis van Gaal en el Bayern, hasta el extremo derecho, donde le prefiere Joachim Löw para que Özil sea enganche. Parecía liviano en su magnífica temporada en el Bayern: 13 goles y 11 asistencias en 34 partidos de la Bundesliga, abriéndose paso entre las alas de Robben y Ribéry, pero ha llegado a Sudáfrica en un punto de madurez física. Es potente, veloz e inteligente para buscar los espacios y dar salida al balón. "Es ambidiestro", le define Gerd Torpedo Müller, goleador histórico del Bayern y de Alemania, entrenador en las categorías inferiores del club bávaro; "tiene un gran golpeo de cabeza y es un goleador: puede estar sin tocar el balón y aparecer de pronto para marcar". También ha heredado su 13, que dejó libre el lesionado Ballack.

"Puede estar sin tocar el balón y aparecer de pronto para marcar", dice 'Torpedo' Müller

La vida de Müller ha dado un vuelco en 12 meses. Jugaba en la Tercera germana, en el filial del Bayern, con el que marcó 15 goles en 32 partidos, pero nadie podía sospechar que en un año se convertiría en una de las figuras del Mundial: tres dianas y una asistencia. Ni siquiera hace tres meses, cuando coincidió con Maradona en la sala de prensa de Múnich, tras la victoria argentina (0-1) en un amistoso y El Pelusa se marchó enfadado porque no conocía al chaval que le habían sentado al lado. Le confundió con un recogepelotas. A Müller tampoco le impresionó aquel monstruo sagrado que se pavoneaba. Ni había nacido cuando Maradona se exhibió ante Alemania en México 1986 y solo tenía un año cuando su país se tomó la revancha en Italia 1990.

"Voy a reservar unas vacaciones en junio, pero con opción a cancelarlas", declaró Müller tras ese debut internacional, frente a Argentina, como si presintiera lo que iba a suceder. Sucedió que el encuentro ante Inglaterra le ha situado entre dos de las mayores leyendas. A los 20 años, se convirtió en el más joven, desde Pelé, en marcar más de un gol en una fase eliminatoria y en el más joven alemán, desde Beckenbauer, en hacerlo en cualquier partido.

Natural de Weilheim, en la Alta Baviera, hijo de un ingeniero de BMW, jugó en el TSV Pähl, un pueblo de 1.500 habitantes, antes de entrar a los 10 años en la escuela del Bayern. Debutó en el filial en marzo de 1998 y ya marcó. Debutó con Jürgen Klinsmann en el primer equipo, pero firmó su primer contrato profesional en 2009 con Van Gaal. "Conmigo, jugará siempre", advirtió este. Empezó de suplente hasta que un día, frente al Borussia Dortmund, entró y participó con dos tantos en la goleada (5-1). En noviembre de 2009 fue convocado por Löw, pero el partido, contra Costa de Marfil, se suspendió por el fallecimiento del portero Enke. En una temporada excelente del Bayern, ganó la Liga, la Copa y se quedó a medio palmo de la Champions.

Hoy, frente a Heinze, un lateral izquierdo postizo, Müller tendrá la ocasión de que Maradona no vuelva a olvidarse de su cara. Su abuela Erna espera una nueva dedicatoria.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de julio de 2010