Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:SUDÁFRICA 2010 | CUARTOS DE FINAL: ARGENTINA-ALEMANIA

Hoy debería ser el día de Messi

El argentino siempre ha respondido a las citas decisivas con un gol

Los entendidos dicen que hoy será un día importante porque Messi se estrenará como goleador de Argentina. La Pulga no acostumbra a fallar en las citas importantes, y no ha habido ninguna hasta ahora tan decisiva para los argentinos como la que les enfrenta a los alemanes, así que las apuestas coinciden en que marcará su primer tanto con la albiceleste en el estadio Green Point.

Messi ha rematado más que nadie (23 tiros), ha corrido más que cualquier argentino (33,28 kilómetros), ha participado en la mayoría de las jugadas decisivas y nadie discute su jerarquía. "Es tan bueno que podría ir con una corona", ha dicho Diego Armando Maradona. El problema es que aún no ha marcado un gol a pesar de que Argentina es la que más tantos cuenta, por delante de Alemania (10-9). "Deberá subir su rendimiento un punto", asevera Enzo Francescoli. "Mejora con la presión", afirma Pep Guardiola.

Ha rematado más veces que nadie, pero todavía no ha marcado en Sudáfrica

Un resfriado ha complicado la puesta a punto de Messi. "La última vez que estuvo enfermo en el Barça, un día que guardó reposo por una infección bucal antes de viajar a Zaragoza, protagonizó uno de sus mejores actuaciones", recuerdan los españoles. "Messi marcará un gol como yo en los cuartos de final de México", repite Maradona, capaz de jugar las pachangas con un puro en la boca. Argentina 2010 va decidida a por la Copa como Argentina 1986.

Los argentinos recurren a cualquier cábala y rechazan las estadísticas para renovar su fe en el triunfo. Los números dicen que han perdido siempre en las eliminatorias con europeos desde la final de 1990. Ocurre que, si Messi es la reencarnación de Maradona, les toca ganar. A Messi le dolió mucho no jugar contra Alemania en 2006. José Pekerman no le puso y, sentado en el banquillo, tiró las botas y puso mala cara antes de que los germanos se impusieran en los penaltis.

Alemania ha ganado las últimas siete tandas de penaltis que ha afrontado y no falla desde el error de Stielike en 1982. Maradona, sin embargo, no se siente preocupado ni por el desenlace ni por el juego: "Vamos a por el partido. No podemos jugar como ante México. ¡Cómo no vamos a tener el balón si tenemos los mejores pies del mundo!". Podría repetir el mismo equipo. La duda es Burdisso o Samuel. ¿Demichelis? El seleccionador asegura que se mantendrá. "Si hubiese jugado como Terry ante Alemania, no podría volver a mi país", respondió el central cuando se le cuestionaron sus últimas actuaciones.

"Los alemanes nos tienen miedo. Daría un brazo por el título y después correría desnudo por Buenos Aires hasta el Obelisco". Maradona habla sin parar y responde como le da la gana. Los alemanes se han quejado de la incontinencia verbal y física de los argentinos, como si marcaran las reglas por intimidación. Schweinsteiger ha dicho: "Son unos irrespetuosos". Y Löw, el seleccionador, ha añadido: "Juegan al límite del reglamento. Son muy agresivos".

El partido promete por la nómina de delanteros, porque los clásicos siempre deparan jornadas para la historia y porque los alemanes cuentan con su Messi: Özil, un zurdo exquisito que dinamiza el juego. El punto débil de unos y otros podría ser el mismo: a veces conceden ocasiones de gol de manera sorprendente.

Alemania es la segunda selección más joven del torneo, después de la de Ghana. Por tanto, ciertos fallos se consideran como errores de juventud. Los argentinos, por el contrario, tienen mas oficio, aunque salir de su refugio de Pretoria les pueda descolocar en la preparación del encuentro.

"He doblado la apuesta con Maradona después de perder la que hice antes del partido contra México", anunció Messi. Hay coincidencia en que La Pulga necesitaría un socio en el campo; un jugador, preferentemente un centrocampista, con el que pudiera combinar para mejorar su juego. Lo que Messi necesita, sin duda, es marcar un gol.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de julio de 2010