Análisis:ANÁLISIS | SUDÁFRICA 2010 | ESPAÑA
Análisis
Exposición didáctica de ideas, conjeturas o hipótesis, a partir de unos hechos de actualidad comprobados —no necesariamente del día— que se reflejan en el propio texto. Excluye los juicios de valor y se aproxima más al género de opinión, pero se diferencia de él en que no juzga ni pronostica, sino que sólo formula hipótesis, ofrece explicaciones argumentadas y pone en relación datos dispersos

Balones en crisis

En cada Mundial un nuevo balón es el protagonista del juego. En Sudáfrica le ha correspondido al Jabulani. Los nuevos balones cumplen los márgenes que marca la FIFA e incorporan nuevas tecnologías en materiales, fabricación y acabado. Todos los balones son verificados antes de ser aprobados. Y, a pesar de ello, son criticados por porteros, seleccionadores y jugadores. Algunos tachan al Jabulani de balón escurridizo, imposible, con trayectorias imprevisibles y sólo bueno para pases cortos. Capello lo ha calificado como "el peor que he visto en mi vida" y se ha llegado a hablar de efecto Jabulani. Todo ello a pesar de que las normas de la FIFA intentan garantizar que los balones tengan una cierta ligereza junto a un buen control. Pero, ¿qué puede haber de cierto en las críticas? ¿las normas actuales garantizan que los balones no hagan extraños? Y ¿son las trayectorias erráticas una característica del Jabulani?

Nada indica que el Jabulani sea más propenso a trayectorias erráticas que las pelotas anteriores
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Mucho equilibrio y pocos goles

El Jabulani, con sus 440 gramos, se encuentra en la parte alta del rango de pesos permitido al balón (420-445g). Además, se caracteriza por un bote uniforme, una gran redondez y por una nula absorción de agua, con lo que su peso no aumenta en campos mojados, ni con la lluvia. Respecto al Teamgeist del Mundial de Alemania en 2006, ha reducido los paneles de 14 a sólo 8 y evita las costuras con un sellado térmico. El Teamgeist demostró tener mejores coeficientes de sustentación al girar en los lanzamientos con efectos frente a los balones tradicionales de 32 paneles. Esto implicaría un mayor peso de los efectos. Faltará conocer los resultados del Jabulani, que quizá también sean elevados. El nuevo balón incorpora rugosidades para evitar ser un balón demasiado liso y difícil de controlar que podría presentar problemas aerodinámicos. Sabemos que los balones padecen una crisis aerodinámica, en torno a los 80 kilómetros por hora. Si la atraviesan durante el vuelo hacia portería pierden velocidad, mientras empeora la penetrabilidad o Cx. Aunque parezca raro, esa zona de crisis les hace aumentar súbitamente la resistencia al avance mientras disminuyen la velocidad. Es debido a un cambio súbito de envoltura. La capa de aire que los envuelve cambia de turbulenta a laminar, mientras el Cx pasa de ser ligeramente superior a 0,2 a situarse en torno a 0,5. Cuando esto se produce cerca del portero es difícil que éste pueda adivinar la trayectoria que tomará el balón. También se han descrito trayectorias erráticas en balones chutados con la puntera y sin giro. En ellos es difícil conocer la trayectoria precisa que tomará el balón, pero a falta de mayores estudios aerodinámicos nada hace sospechar que el Jabulani sea más propenso a trayectorias erráticas que sus predecesores.

Ante la eliminación de Inglaterra, Capello ha manifestado que "es inexplicable que no se use la tecnología", refiriéndose a la implementación de un sistema de aviso de franqueo de la línea de gol. El Jabulani nace abierto a incorporar este tipo de tecnología en el momento de ser aprobada. El fútbol no se caracteriza por ser un deporte de cambios súbitos y frecuentes en sus normas. Pero analizando la investigación aplicada en estos últimos años es injusto sentenciar que no se usa la tecnología. Las normas siempre van a ir por detrás de la tecnología, que ya existe.

Xavier Aguado Jódar es Biomecánico del deporte, Catedrático de la Universidad de Castilla-La Mancha (xavier.aguado@uclm.es).

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