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Reportaje:CONSUMO

La cartera es el móvil

El auge de los 'smartphones' abre nuevas opciones de pago a través del móvil - 'Start-ups', operadores de telefonía y gigantes como Visa buscan un hueco - Apple patenta varios sistemas de pago integrados en el iPhone

¿En metálico o con móvil? Esta pregunta ya se oye en algunas tiendas y cafeterías de Estados Unidos a la hora de pagar. En India y África las transacciones por SMS hacen furor. Y en algunos lugares de Europa, como Sitges (Barcelona) y Niza (Francia), se prueba cómo convertir los celulares en carteras equipándolos con tecnología NFC (comunicación de corto alcance).

Hasta ahora ha sido una de las grandes promesas incumplidas: pagar con el móvil. La idea, casi tan antigua como los teléfonos, sigue sin cuajar en Occidente.

Sólo los japoneses y los coreanos llevan años accediendo al metro o adquiriendo productos en línea sobre la marcha con sus celulares. En los países en vías de desarrollo la banca móvil y los pagos con mensajes cortos triunfan; pero en Estados Unidos y Europa, salvo los eternos pilotos, nada de nada.

Quizá por eso Jack Dorsey, el mediático fundador de Twitter, ha olido oportunidad. Y se ha lanzado con Square, una start-up en marcha desde mayo con la que espera revolucionar los pagos en EE UU. Su propuesta: conectar un pequeño lector de tarjetas al iPhone, iPad o teléfono Android y convertirlos en terminales que acepten y procesen transacciones. Ideal, dice, para la pequeña tienda de la esquina o saldar deudas entre amigos. En un país, EE UU, donde cada consumidor posee, de media, cinco tarjetas de crédito, la aventura podría funcionar.

Los inversores apuestan por ello. Marissa Mayer (Google), Biz Stone (Twitter), Dennis Crowley (Foursquare) y la entidad Khosla Ventures, entre otros, financian Square, que ya alcanza los 40 millones de dólares de valoración. Verifone, Mophie, Intuit, Visa y iCharge han anunciado competencia.

"No lo veo. Si esto fuera necesario, PayPal en el móvil habría sido un éxito, y no está creciendo", dice Mark Beccue, de ABI Research. La consultora sí cree que el comercio electrónico en el móvil funcionará, hasta alcanzar un 4% del comercio en línea en Europa en 2015. "Pero ¿pasar tu tarjeta de crédito por un iPhone? ¿Por qué? Será un mercado diminuto".Algo sí está claro: el dinero del futuro será de todo menos verde y de papel. Tampoco de plástico. El crecimiento del comercio electrónico está alumbrando nuevos sistemas de pago. Desde mandar dinero vía Twitter a utilizar monedas virtuales para comprar regalos. Un 20% de las transacciones online, calculan analistas de Javelin Research, ya se produce con métodos de pago diferentes al tecleo del número de tarjeta de crédito en una página web.

El móvil, entre ellos, aspira a imponerse como canal emergente. Hasta ahora no ha funcionado, pero la fiebre de los smartphones -el 30% de los móviles vendidos en España- y el crecimiento del Internet móvil podrían desatascar la situación.

"Para un comercio era muy complejo y costoso cobrar de esta manera, pero las barreras van desapareciendo", dice Estanis Martín de Nicolás, director de PayPal en España. La compañía, propiedad de eBay, es uno de los sistemas asentados en la Red y quiere dar el salto al móvil. El año pasado movió 71.000 millones de dólares de transacciones online, un 15% de todo el comercio electrónico global. Sin embargo, todavía menos de un 1% se realiza a través de PayPal móvil.

El servicio, inaugurado en España en septiembre, permite enviar dinero entre personas o pagar desde el teléfono productos adquiridos online. Basta con registrarse y tener un terminal conectado a la Red. Es gratis para enviar o recibir dinero y pagar online vía PayPal, pero se aplica una comisión de hasta un 3,4% en pagos con tarjeta de crédito.

Una señal de que los pagos entre personas podrían ser un fracaso: "En Europa hay un cajero en cada esquina, es muy fácil pagar a cualquiera. En países industrializados no creo que despeguen, pero en lugares en vías de desarrollo, es otra historia", dice Mark Beccue. Jack Dorsey cree que, además de entre particulares, servicios como Square serán perfectos para pequeñas tiendas a las que les resulta demasiado caro costear un lector tradicional de tarjetas. En EE UU, calcula, hay 30 millones de comercios que facturan menos de 100.000 dólares al año. Sólo un 20% de ellos acepta tarjetas de crédito. Square lleva regalados 50.000 lectores. No requiere contrato ni tarifa mensual o de establecimiento. Cobra una comisión. El problema será trasladar el modelo a Europa, donde la mayoría de las tarjetas funcionan con chip EMV. Pero otras empresas lo intentan.

Verifone, fabricante mundial de lectores de tarjetas de crédito, estrenó recientemente uno para el iPhone. Requiere contrato mensual, pero estará disponible pronto en el Viejo Continente. "El iPhone no es un equipo certificado para introducir números PIN de tarjetas, por eso lanzaremos un lector con teclado", dice Paul Rasori, vicepresidente de la compañía. Mophie también tiene uno para iPhone y la alemana iCharge espera ser la primera en Europa.

Su fundador, Marley Fabisiewicz, consultor de 41 años, duda que la percepción de seguridad de los clientes vaya a ser un obstáculo. "No creo que se sorprendan si en una tienda pasan su tarjeta por un Nexus One. Tendremos una lista de comercios registrados oficialmente", explica. En Alemania, en octubre.

Además de transferencias entre personas y compras online o físicas, el móvil también apunta maneras en la adquisición de productos virtuales. Una actividad que, según ABI Research, moverá 1.900 millones de dólares en Europa en 2015, un 40% a través de terminales.

Zong, con sede en California, procesó el año pasado los pagos de 10 millones de personas que compraron productos virtuales. Boku es otra de las nuevas firmas del sector. Ambas añaden los cargos a la factura del operador.

Precisamente las operadoras de telefonía, junto a Visa, MasterCard y los grandes bancos, siguen confiando en el potencial de otra modalidad de pago: la tecnología NFC (near field communications). Basta con integrar un chip NFC en el móvil y acercarlo a un lector para procesar la transacción. "Estamos llevando a cabo pruebas piloto en varios países, como España, el Reino Unido y Turquía. Se trata de sustituir la tarjeta de crédito por el móvi. Es un cambio que llevará al menos cinco años", reconoce Mary Carol Harris, responsable de movilidad de Visa Europa. El problema, además de acordar estándares tecnológicos para los chips NFC, es que menos de un 1% de los móviles en Europa los tienen integrados. Nokia anunció recientemente que todos sus smartphones vendrán equipados con NFC a partir de 2011. Y Apple podría estar planeando incluirlos en el iPhone.

Los pagos por móvil sí son una realidad en Sudáfrica, India, Malaisia y Pakistán, países en desarrollo donde bancos y operadoras ofrecen transferencias vía SMS. Aun así, el problema seguirá siendo la fragmentación. Operadores, fabricantes, bancos, tecnologías y regulaciones varían según el país.

De tapas con el móvil

No hay mejor experimento que la vida misma: 1.500 consumidores y 500 establecimientos prueban en Sitges (Barcelona) si el pago por móvil funciona para comprar en el supermercado o invitar a unas bravas en el bar. Desde el 28 de mayo y durante seis meses, Telefónica, La Caixa y Visa miden los resultados de la prueba, la primera de este tamaño en España.

"El objetivo es validar si realmente hay interés en este tipo de servicios. De momento la respuesta es muy positiva. Lo principal que comenta la gente es lo sencillo y rápido que es", dice Diana Caminero, responsable de NFC de Telefónica España. Cada uno de los 1.500 clientes participantes cuenta con un Samsung Star S5230. Carece de conexión a Internet, pero su tarjeta SIM viene integrada con un chip NFC y sincronizada con la tarjeta de crédito. Basta acercar el celular a tres centímetros de un lector adaptado para procesar el pago en segundos.

Telefónica calcula que un 30% de los móviles en España podrían estar equipados con NFC a finales de 2013. Un sueño si se tiene en cuenta que estos terminales aún no se comercializan, que la tecnología NFC es inmadura y que el modelo de negocio es apenas un borrador. "Habrá que renovar el parque de móviles y lectores TPV, será difícil llegar ahí", admite Caminero. "Pero estamos convencidos de que la opción de NFC es el camino".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 24 de junio de 2010

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