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El salafismo se hace con el control de cinco mezquitas de Tarragona

La corriente radical del islam ha extendido su influencia a Torredembarra, Valls, Roda de Barà y un barrio de la capital

Desde Reus hacia el área metropolitana de Barcelona, expandiéndose a través de mezquitas ubicadas en localidades con un alto porcentaje de inmigración musulmana, el salafismo extremista -vertiente radical de la corriente que propugna la pureza del islam y que los servicios de seguridad asocian a grupos de acción violenta- ha logrado ampliar su control a cinco mezquitas de la provincia de Tarragona, según la investigación de los Mossos d'Esquadra a la que ha tenido acceso EL PAÍS.

La policía catalana se lanzó a investigar en marzo del año pasado, sin hallar pruebas inculpatorias, la existencia de un supuesto tribunal islámico en Valls que habría condenado a muerte a una mujer. Las pesquisas (escuchas telefónicas, seguimientos y registros) no hallaron un rastro claro de esa trama, pero han arrojado evidencias de la expansión de la corriente extremista del islam.

Las mezquitas son vistas por el grupo como una fuente de ingresos e influencia

Entre los sospechosos investigados por el supuesto tribunal, los agentes localizaron que varios de ellos mantenían contactos de forma cotidiana con un hombre fuerte de la mezquita de Reus. "Ha estado vinculado con la organización de encuentros salafistas desde 2005 hasta 2008, que reúnen a personalidades salafistas internacionales. Es una persona muy relevante dentro del movimiento más radical internacionalmente", le define la investigación. Tras la identificación de este cabecilla, los agentes intervinieron su teléfono y se centraron en detectar si este barón salafista podría estar implicado en el caso del supuesto tribunal islámico. No fue así: este sospechoso no acabó imputado en la trama, pero de sus contactos se desprende que mantiene fuertes lazos con otras mezquitas de la zona.Los Mossos d'Esquadra sostienen que, a partir de Reus, la comunidad salafista ha establecido fuertes vínculos con las mezquitas de Torredembarra, Valls, Roda de Barà y también con el oratorio de Torreforta, ubicado en un barrio de Tarragona con fuerte presencia musulmana.

Las escuchas telefónicas muestran que los lazos entre los cinco centros de culto son estrechos y constantes, y se concretan incluso mediante "reuniones organizadas de forma secreta" con personas vinculadas a alguna de estas mezquitas.

Las pesquisas recogen intervenciones telefónicas que revelan, además, mecanismos de presión hacia otros centros de rezo para mantener y extender el área de influencia salafista hasta alcanzar el área urbana de Barcelona. "Las cosas están paradas. Lo que necesitamos ahora es una mezquita", señala un imán no identificado al líder del oratorio de Reus. "Me dijeron en Martorell, que allí hay plazas. Si conoces a alguien allí", insiste el imán. "Sí, llámame mañana. Pido a Dios que encontremos una buena mezquita", concluye el líder religioso de Reus en lo que los Mossos interpretan como la búsqueda de nuevos espacios de influencia "porque allí hay espacio", es decir, una comunidad musulmana sin un referente religioso claro.

Los registros practicados a raíz del caso del presunto tribunal islámico también han puesto en manos de la policía abundante material extremista. Entre ellos, un Corán con páginas marcadas y separadas en los que destacan versículos "sobre la yihad, el combate y la destrucción, los infieles y el castigo a los que se desvían del camino sagrado", refleja la investigación. Asimismo, una veintena de cintas con sermones y discursos que, por ejemplo, atribuyen los atentados del 11-S en Nueva York a una conspiración judía. También hay revistas con artículos que destacan: "es obligado a todo musulmán (...) combatir y matar a los enemigos del islam".

Las escuchas telefónicas revelan, además, que las mezquitas son utilizadas por el movimiento salafista como fuente de ingresos de origen difuso, autoridad y control sobre el resto de la comunidad. "Los hermanos de Torredembarra están subiendo y no quieren dar más dinero", comenta un imán no identificado a su líder en Reus. En la conversación, ambos relacionan además el aumento de su influencia con más ingresos. "Ahora hay muchas, quizá son 10 u 11 mezquitas. Si pudiéramos recoger 500 euros al día, así podríamos conseguir 5.000 euros al mes", calcula el líder de Reus. "Y tenemos que ser unidos todas las mezquitas para salvar y librar aquella mezquita, así es", concluye el imán.

Las investigaciones de los Mossos coinciden con las de otras fuentes, que advierten de los crecientes vínculos salafistas en las comunidades musulmanas de Cunit (Baix Penedès), Sant Boi (Baix Llobregat) y Rubí (Vallès occidental). Los imanes radicales también utilizan estas bases para defender sus postulados. En el debate sobre la prohibición del burka, por ejemplo, Rubí y Sant Boi participan en la iniciativa lanzada desde Reus que pretende impugnar en los tribunales el veto al velo integral en los ayuntamientos de la provincia que han aprobado la prohibición: El Vendrell y Tarragona, por ahora. El Ayuntamiento de Cunit, cuya asociación musulmana se considera también próxima al salafismo, prevé aprobarlo a finales de este mes.

Según los expertos consultados, la influencia salafista radical en la provincia sigue siendo minoritaria pese a esta expansión en la provincia de Tarragona. También advierten de que no debe equipararse directamente esta ideología a una amenaza. El paralelismo utilizado por algunos estudiosos lo asimila, por ejemplo, a los movimientos de la ultraderecha cristiana que proliferan en Estados Unidos. "No se trata de violentos prototerroristas. Viven al margen de los valores occidentales pero el problema debe abordarse desde mecánicas de gestión social, no mediante las fuerzas de seguridad", coinciden varios analistas.

Los sermones y revistas radicales

- "Es peor ser adúltera que haber sido asesinada". Los Mossos han encontrado material abundante (revistas, vídeos, grabaciones, etcétera) que muestran el radicalismo salafista. En una publicación se destaca que es peor para un creyente "que su mujer haya sido adúltera que que haya sido asesinada".

- "Dios te ha creado para obedecer". Otra revista sostiene: "Sobre la revuelta de la mujer sobre sus maridos y su refugio en las leyes occidentales: eres tú el culpable, eres tú quien le dejó ver la tele. Dile a tu mujer: Dios te ha creado para obedecer a tu marido y para ocuparte de los asuntos del hogar".

- "En el islam no cabe la homosexualidad". "El islam educa en cosas en las que no caben inmoralidades, en el islam no caben actos de homosexualidad".

- "El 11-S no pudo ser obra de musulmanes. Un sermón encontrado en una grabación sostiene: "es imposible que los ataques hayan sido obra de musulmanes". El autor sostiene que todo se debe a una cospiración judía, como demuestra el hecho de que "de los más de 1.000 judios que trabajan en el World TRade Center, ninguno tuvo una lesión".

Las escuchas

- "La mujer no puede hacer lo que quiera". Los miembros destacados de la comunidad intervienen en los conflictos familiares. Uno de los sometidos a escuchas insiste sobre una pareja separada que "es una mujer que tiene hijos, ella no puede hacer lo que quiera. Tienes que hablar con ella fuerte". En otra frase, se dice: "Me dijo que ha alquilado un piso sola. Y le dije: 'No debes alquilar sola".

- "El ambiente está muy caliente". Las conversaciones ilustran las pugnas entre mezquitas. "El ambiente está caliente", avisa un hombre de confianza al cabecilla de Reus sobre una reunión con musulmanes de Torredembarra. "Llevamos cuatro días de negociaciones. El dinero viene de todos lados".

- "Tenemos que liberar la mezquita". En otra charla de Hamdouni con un imán, queda patente el interés por ganar influencia en la comunidad. "Tenemos que estar unidos todas las mezquitas para salvar y liberar aquella mezquita".

- "Tengo que coger las riendas". Un sermón encontrado en una grabación sostiene: "es imposible que los ataques hayan sido obra de musulmanes". El autor sostiene que todo se debe a una conspiración judía, como demuestra el hecho de que "de los más de 1.000 judíos que trabajan en el World Trade Center, ninguno tuvo una lesión". Un imán le explica a otro: "Quiero coger la rienda de los asuntos antes de que la pierda". "¿La mezquita?", le pregunta el otro. "Sí. Vamos a ver qué podéis hacer para que nos apoyéis y ayudarnos"

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 21 de junio de 2010

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