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MÚSICA

Maluca lo tiene todo, papi

Diplo descubrió en un karaoke a esta fuerza de la naturaleza. Su primer sencillo, El tigeraso, es algo así como electromerengue. Os presentamos a Maluca.

Se abre la puerta del ascensor y aparece una morenaza ataviada con un microshort vaquero, un biquini multicolor y unas sandalias plateadas. En la cabeza, una enorme toalla de hotel enrollada a modo de turbante. Se dirige a paso ligero hacia el mostrador de recepción y ametralla sin piedad al empleado con preguntas para las que no te prepara ninguna escuela de hostelería. El empleado señala hacia donde me hallo y la chica se acerca balanceando un maxibolso, con el que golpea a un mocoso italiano que hace rato que se lo estaba buscando. Su padre, consciente de que la justicia está por encima de lo sanguíneo, no pide explicaciones. Natalie Ann Yepes, alias Maluca, es una neoyorquina de 28 años apadrinada por Diplo y responsable de El tigeraso, un artefacto de electromerengue que aspira a redefinir las coordenadas del etnochic posfiebre africana, desviando hacia lo caribeño el fervor de la modernidad. Si pensabas que contagioso era el ébola, espera a escuchar esto. Maluca deja caer el bolso sobre el sofá.

"Solo soy una tía de Nueva York que hace 'tropical punk' y odia las redes sociales"

"¿Sabes si se puede comer algo?", dice "¿Tengo pinta de trabajar aquí?", respondo sin pensar. Ella escoge la opción B ?la A era un bolsazo? y ríe, mientras logramos descodificar los deseos de esta ex empleada de una firma de moda, ex camarera y tal vez la única turista yanqui que hizo un Interrail con trolley y no con mochila.

Nos cuesta unos 15 minutos escoger mesa en la piscina del hotel. "Tengo resaca", se disculpa antes de dirigirse a un tipo orondo que pace boca abajo en una tumbona. Es su dj y también tiene resaca. "Sí, es una epidemia", sonríe cuando ha decidido que, tras dos mordiscos de sándwich, tampoco tenía tanto hambre. "¿Diplo? Es un tipo muy raro. Lo conocí en un karaoke. Me llamó un día muy pronto". ¿Y qué hora es esa? "¡Antes de las 11.00! Bien, pues me llama y me dice que vaya a Filadelfia, que grabamos un tema. Y lo hicimos todo en un día, pero antes, claro, le dije que tenía que comer". Maluca posee alma de diva del house, que es lo que le pone y a lo que aspira, pero tampoco es que lo tenga demasiado claro. A pesar de que su padre fuera parte de la industria del disco, y su padrastro, el segundo tipo con la mayor colección de vinilos en la Gran Manzana (según ella, el dato es oficial), la chica no tiene muy claro sus gustos y aspiraciones. "Todo ha ido muy deprisa y no sé si El tigeraso es mi sonido. No sé cuál es mi sonido. Solo sé que hay que ir con cuidado en este negocio, que no hay que llevar sandalias de tacón en los directos y que no voy a compartir habitación con más djs, que luego te traen tías y esperan hacer un trío. Quiero que el biopic de Maluca sea interpretado por Björk y dirigido por John Waters".

Pide fuego, se queda el mechero, se declara admiradora de ESG y Gill Scott Heron y, ante la demanda de una definición de sí misma que nos haga las veces de entrada de wikipedia, responde: "Soy una tía de Nueva York que hace tropical punk y que odia las redes sociales. Me hice un MySpace solo para espiar a mi ex y mi primer mensaje en Twitter fue para anunciar que iba ciega de setas alucinógenas".

El tigeraso se publicará en Discoteca Océano.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 18 de junio de 2010