Camps quiere acallar a la oposición

El presidente recurre a denuncias judiciales contra las críticas - El PP busca inhabilitar a Mònica Oltra y estudia otra querella contra Ángel Luna

"Yo sí que voy a pedir a los servicios jurídicos de la Generalitat que analicen hasta dónde ha vuelto a llegar usted", le respondió ayer Francisco Camps al portavoz socialista, Ángel Luna, en medio del duro intercambio dialéctico de la sesión de control en las Cortes Valencianas. El portavoz de la oposición le había preguntado cuántos casos Gürtel caben en los 600 millones de euros de sobrecoste irregular de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, y el presidente de la Generalitat, que ha decidido contraatacar desde su acorralamiento judicial por los escándalos de corrupción política que le afectan, añadió que espera que "alguna vez, algún fiscal" actúe contra el diputado socialista. "Detrás de sus palabras y de cada una de sus insidias, estoy completamente convencido de que hay algún tipo de irregularidad", le espetó.

El PP plantea una inhabilitación de Oltra "por tiempo de 10 a 15 años"
Morera pregunta a Camps si ordenó acusar a la diputada de Compromís

Luna respondió en los pasillos con sorna y recitó unos versos del Tenorio -"No me causan pavor vuestros semblantes esquivos..."-, para señalar que, aunque entendió la frase del jefe del Consell como "una amenaza", ha decidido enmarcarse en su despacho las dos reprobaciones que el PP ya ha aprobado contra él en la Cámara autonómica para que le den coraje todos los días. El diputado socialista no olvidó recordar que también la parlamentaria de Compromís Mònica Oltra sufre presiones similares. Una parlamentaria que en el hemiciclo le había lanzado a su vez un cable al acusar a Camps de creerse el "rey Sol" y estar obsesionado "por acallar a la oposición, con reprobaciones al señor Luna y con querellas a diestro y siniestro".

El caso de Oltra centró una buena parte del debate en las Cortes porque el portavoz de Compromís, Enric Morera, arremetió contra Camps por la querella presentada por cuatro diputados (Rafael Blasco, César Augusto Asencio, Vicente Betoret y Marisol Linares) y tres concejales del PP (Alfonso Grau, Miquel Domínguez y Alfonso Novo), encabezados por Blasco, en su condición de portavoz parlamentario y consejero de Solidaridad y Ciudadanía, contra la diputada el pasado viernes. Una acción, de la que se tuvo conocimiento el miércoles, que ha sido rechazada por el juez y cuya pretensión era obtener una condena de cárcel y una inhabilitación de Oltra "por tiempo de 10 a 15 años". El caso se instruye en el Tribunal Superior de Justicia por una supuesta "falta leve" de Oltra al oponerse el pasado abril a los derribos exprés que la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, ordenó en el barrio de El Cabanyal.

"¿Ha dado usted la orden de presentar esa querella? ¿Es usted el que ha decidido presentar la querella contra Mònica Oltra", le retó Morera desde la tribuna. "Sabemos que desde altas instancias del Ayuntamiento se insistió a la policía para que hiciera un atestado que diera paso a esta querella, y ahora sabemos que al presidente de la Generalitat le molesta la oposición firme de Compromís", dijo Morera, que acusó a Camps de perseguir a la oposición y a "miles de valencianos demócratas" porque "no aguanta la crítica".

El presidente del Consell, embarcado en una cruzada para intentar que las elecciones de la próxima primavera le absuelvan de las graves imputaciones de corrupción que investigan los tribunales, consideró "paradójico" en la réplica al portavoz de Compromís que la oposición se queje de persecución. "No han dejado de perseguir a los que legítimamente hemos sido elegidos por el pueblo", alegó en referencia a la querella de los socialistas que les ha permitido personarse en la investigación del caso Gürtel, para añadir: "Es antidemócrata intentar llegar a los bancos azules, no a través de las urnas, sino a través de los tribunales".

Lo cierto es que, al margen del mayor caso de corrupción política registrado hasta ahora en España, el recurso a los tribunales contra políticos de la oposición parecía hasta hace unos meses patrimonio de Carlos Fabra, el presidente de la Diputación de Castellón y líder provincial del PP, que cada vez se ve más cerca del banquillo. Denunció, por ejemplo, a la diputada de Esquerra Unida Marina Albiol por unas pegatinas repartidas durante unas fiestas con el lema "Fabra a la presó!", pero el caso lo acabó archivando el TSJ.

Sin embargo, ahora, además de la querella contra Mònica Oltra en el caso abierto por la Policía Local de Valencia, y en el que también intentó personarse sin éxito el propio Ayuntamiento; el PP tiene presentada una denuncia contra Ángel Luna por esgrimir en un pleno un informe del caso Gürtel que estaba en ese momento bajo secreto de sumario, mientras el vicepresidente tercero de la Generalitat, Juan Cotino, ha presentado una demanda de conciliación previa a una denuncia contra el propio Luna y el diputado socialista Francesc Signes, que han insistido en acceder a las adjudicaciones de las empresas de su familia, también vinculadas a la supuesta financiación ilegal del PP en el contexto del caso Gürtel.

Los populares renunciaron a presentar -así lo dejó ver Rafael Blasco- otra querella anunciada contra el secretario general del PSPV-PSOE, Jorge Alarte, por asegurar que Camps no se vendió por cuatro trajes sino "por más de 30 millones en contratos con la trama Gürtel", ya que era difícil de argumentar una vez que el juez Antonio Pedreira avaló esa tesis al trasladar al TSJ valenciano la mayor parte del caso. Pero Camps no se da por satisfecho.

El presidente de la Generalitat, Francisco Camps, ayer en las Cortes Valencianas, en el momento de responder a la oposición.
El presidente de la Generalitat, Francisco Camps, ayer en las Cortes Valencianas, en el momento de responder a la oposición.Carles Francesc

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 11 de junio de 2010.

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