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Cameron advierte de que prepara "recortes dolorosos"

Reino Unido anticipará esta semana las claves del plan de ajuste hasta 2014

El primer ministro británico, David Cameron, advirtió ayer que el Gobierno de Reino Unido prepara recortes "dolorosos" en el gasto público para tratar de atajar el creciente déficit público, cercano al 13% del PIB, que afronta este país. En declaraciones publicada por el dominical The Sunday Times, el líder tory señaló que el Ejecutivo de coalición de liberal-demócratas y conservadores debe tomar decisiones pronto. "Hay una deuda enorme [superará el 90% del PIB el próximo año] que hay que afrontar. Cruzar los dedos y esperar a que haya un crecimiento económico y confiar en que la deuda desaparezca no es una respuesta", dijo el primer ministro británico.

El Gobierno presentará el próximo 22 de junio su proyecto de Presupuesto para el año fiscal que empieza en abril de 2011. En la entrevista, Cameron da algunas pistas de por dónde irán los recortes: El Ejecutivo tratará de resolver las "enormes facturas en concepto de bienestar" que paga actualmente el sector público, y también lidiará con la "burocracia que se ha creado en la última década". "Si no, habrá que llevar a cabo reducciones que no queremos hacer. Hace falta afrontar las áreas donde hemos vivido más allá de nuestras posibilidades", indicó Cameron.

El nuevo presupuesto pone a prueba el pacto con Nick Clegg

El ministro del Tesoro, George Osborne, desvelará esta semana las claves del recorte de gasto público que guiará éste y los dos próximos presupuestos, con el objetivo de reconducir el déficit antes de 2014. Nada más tomar posesión, el nuevo Ejecutivo británico ya adoptó un recorte inmediato sobre el presupuesto vigente por más de 7.000 millones de euros. Las medidas de austeridad incluyeron disminución de gastos en todos los departamentos ministeriales, congelación de la contratación pública, un descenso de las transferencias a ayuntamientos y la supresión de algunos beneficios a los altos cargos, como los viajes en primera clase o los coches oficiales.

La nueva vuelta de tuerca a los planes de ajuste pondrá a prueba al nuevo gobierno de coalición. En declaraciones al también dominical The Observer, el viceprimer ministro, el líder liberal-demócrata Nick Clegg, sostuvo que el recorte de gasto público no se parecerá al que hizo en la década de los ochenta del siglo pasado la ex primera ministra conservadora Margaret Thatcher. "Es importante que la gente entienda que el recorte en los gastos no implica una repetición de los ochenta, vamos a abordar este asunto de forma diferente", afirmó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 7 de junio de 2010