Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

Chapa y pintura en el museo

El programa de restauración del Bellas Artes cumple 10 años - La pinacoteca bilbaína revisará cuadros, esculturas, relieves y dibujos

En una sala del sótano del Museo de Bellas Artes de Bilbao, su equipo de conservación trabaja en la restauración de 17 obras. Son las elegidas para formar parte del programa Zaindu-El museo restaura que este año cumple su décima edición. Entre las joyas a las que sacar lustre destaca Retrato del cardenal Francisco Javier Gardoqui, pintado en Roma en 1816 por José de Madrazo (1781-1859). Completan el catálogo un cuadro de la colección de arte vasco de la pinacoteca, dos esculturas de los fondos de arte contemporáneo y del fondo oculto, un relieve en escayola y 12 dibujos.

De las paredes de la sala cuelgan marcos vacíos, junto a los que se ha escrito a bolígrafo en un papel a qué lienzo corresponden, mientras se ven desparramados caballetes con las obras desnudas y carros con pinturas y paletas. El trabajo de restauración, que el público podrá ver finalizado en octubre, quedó ayer interrumpido por la presencia de periodistas y del director del Museo, Javier Viar; su jefe del Departamento de Conservación y Restauración, José Luis Merino, y el director de El Corte Inglés de Bilbao, Ángel Serna. Los grandes almacenes patrocinan el programa.

Un retrato pintado por José de Madrazo es el principal trabajo que se retocará

Dos esculturas de Nagel han sido elegidas del fondo de arte contemporáneo

De las 17 piezas que serán restauradas, la firmada por Madrazo ocupa un lugar significativo. "Es una obra importantísima de la colección de pintura del siglo XIX de este museo e incluso se clasifica como una obra maestra de la pintura neoclásica española", destacó Merino. El retrato, de grandes dimensiones (294,5 x 172 cm), fue encargado por el Ayuntamiento de Bilbao en 1818, y se halla ahora en un precario estado de conservación. El óleo presenta numerosas roturas y desgarros y los retoques realizados en el pasado resultan palpables por el virado de color.

"Hemos vuelto al punto de partida: desnudar el cuadro, limpiarlo, retirar las restauraciones antiguas y volver a hacerlo con los últimos materiales", señaló Merino. El lienzo será sometido a una limpieza general, se restaurarán las zonas donde el color se ha degradado y se volverá a ensamblar con un sistema protector para evitar las vibraciones del soporte.

El cuadro Al mercado de Aureliano Arteta (1879- 1940) ha sido la obra elegida de la colección de arte vasco del museo para ser restaurada. El óleo, ideado para el comedor del palacio de Munoa de Cruces, se encuentra en buen estado de conservación, pero presenta un estrato de suciedad y de barnices oxidados que desvirtúan sus tonalidades cromáticas.

Dos esculturas de Andrés Nagel (San Sebastián, 1947), Amigas de Bilbao y Galeristas madrileños en Benidorm, son los trabajos del fondo de arte contemporáneo que pasarán por las manos del equipo de conservación del museo, al desvirtuarse el color de las figuras a causa de la contaminación. También la suciedad ha sido la responsable de que un relieve de escayola de Nemesio Mogrobejo (1875-1910) y 12 dibujos de Joan González (1868-1908), pertenecientes al fondo oculto completen este año el programa Zaindu.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 1 de junio de 2010