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Un jefe territorial de la Xunta vendió empresas a testaferros de 'narcos'

Juncal traspasó negocios a hombres de confianza de Miñanco y Dorado - "Las sociedades van de mano en mano y caen donde uno no quiere", alega

Evaristo Juncal Carreira, jefe territorial de la Consellería de Medio Ambiente en Pontevedra y presidente local del PP de Caldas de Reis, ha tenido desde mediados de los noventa una agitada, aunque silenciosa, vida empresarial. Este ingeniero técnico de obras públicas, funcionario de la Xunta desde 1983, ha sido socio al menos de una decena de compañías para explotar gasolineras, minicentrales, piscifactorías, viñedos y negocios inmobiliarios.

Tres de esas sociedades están actualmente en manos de personas vinculadas a contrabandistas y capos históricos del narcotráfico como Marcial Dorado, Sito Miñanco y el fallecido Pablo Vioque.

El representante territorial en Pontevedra del conselleiro de Medio Ambiente, Transportes e Infraestructuras, Agustín Hernández, vendió directamente estas tres empresas a procesados o condenados por blanquear dinero de la droga y a socios de narcos. Preguntado por este diario, Evaristo Juncal asegura que no conocía a ninguna de las personas que le compraron sus sociedades, pero tampoco se sorprende de que estén relacionadas con el dinero sucio del narcotráfico: "Tal y como estuvo la situación aquí en cierto momento, no me extraña. Las empresas van de mano en mano y caen donde uno no quiere".

Los compradores son procesados o condenados por blanqueo de dinero

El dirigente del PP alega que no conocía a los compradores

Las compañías para explotar gasolineras o minicentrales son ahora de los capos

Otra firma del cargo de la Xunta acabó en manos de la viuda de 'O Patoco'

El primer negocio con un presunto testaferro de los capos de la droga y el contrabando lo entabló Juncal Carreira en 1996. El dirigente del PP había creado tres años antes con su esposa, Mercedes Froján Fontán, la sociedad JF Oil, bautizada con las siglas del matrimonio (JF de Juncal-Froján) y dedicada a la construcción y gestión de estaciones de servicio, al suministro de gasóleos a domicilio y a "proyectos y dirección de obra civil en general".En 1996, la pareja le vendió esta firma a Manuel Cruz López, un vecino de Ferrol, chófer de la Xunta y presunto testaferro de Marcial Dorado Baúlde, el histórico contrabandista de tabaco condenado el año pasado por narcotráfico. Evaristo Juncal asegura que no conocía de nada al comprador de su empresa -"se puso en contacto conmigo y dijo que quería comprármela con una sociedad de inversión"- y que lo único que supo luego de él es que fue chófer de la Xunta. Según las inscripciones del Registro Mercantil, Cruz López, un amigo personal de Marcial Dorado que nunca pudo ser juzgado porque falleció en un accidente de tráfico, llegó a ser socio en esta empresa de Juncal y su esposa entre 1995 y 1996, un dato que el jefe territorial de la Xunta niega tajantemente y achaca a un "error". La sociedad gestiona dos gasolineras a la entrada de Caldas de Reis, el municipio en el que Juncal Carreira es presidente del PP y donde optó a la alcaldía por este partido en las elecciones de 2003. "A Manuel Cruz lo vi durante un montón de tiempo por la gasolinera [de Caldas] y no me extrañó", recuerda.

En 1998, Manuel Cruz le traspasa JF Oil, con las siglas del matrimonio del jefe territorial de la Xunta incluidas, al clan de Marcial Dorado Baúlde. Y lo hace vendiéndole la empresa a José Miguel Trias Rovira, un conocido testaferro de Dorado, que inmediatamente después nombra apoderado de la sociedad al hijo de su jefe, Marcial Dorado Fariña. No ha sido ésta la única incursión de los agentes de Dorado en el negocio de las estaciones de servicio. Trias Rovira también gestionó hace años otra empresa de gasolineras que, según el Registro Mercantil, todavía preside el veterano contrabandista de A Illa de Arousa bajo el nombre de Petrogalicia.

A partir de esta fecha, por la empresa que creó el dirigente del PP han desfilado no sólo personas vinculadas a Marcial Dorado, sino también a otro capo del narcotráfico: Pablo Vioque. Administradores y apoderados de JF Oil han sido hasta la actualidad el cuñado de Vioque, David Lages Abuín, y la novia de éste, Cristina García Rodríguez. En 2005 la empresa pasó a llamarse Gasóleos Caldas y actualmente pertenece a Abuín Izquierdo, SL, una sociedad que está en manos de la madre y suegra de Pablo Vioque.

El siguiente contacto del actual delegado de la Consellería de Medio Ambiente en Pontevedra con el entramado empresarial que canaliza el multimillonario botín del narcotráfico en Galicia se produjo siete años después. José Alberto Aguín Magdalena, alias O Rubio de Aios, procesado a principios de los noventa en el marco de la Operación Nécora como número dos de la organización de Sito Miñanco, le compró directamente a Evaristo Juncal la empresa Enxeñería dos Recursos Enerxéticos, con la que el funcionario de la Xunta gestionaba una gasolinera en la ciudad de Pontevedra, en las inmediaciones de la iglesia de Lérez. "Lo de Aguín Magdalena me suena pero no lo de O Rubio de Aios. Cuando vendo, no conozco a la gente que viene. A él creo que nunca lo vi delante", se justifica Juncal.

El negocio entre el dirigente del PP y O Rubio de Aios se firmó en septiembre de 2002. Aguín Magdalena le compró a Evaristo Juncal la sociedad Enxeñería dos Recursos Enerxéticos a través de su promotora Alxopar Promociones. O Rubio de Aios ya había pasado entonces por la cárcel, condenado durante el sumario de la Operación Nécora por comerciar con bienes obtenidos gracias al tráfico de drogas.

Aguín Magdalena es hoy en día el administrador único de la empresa fundada por el presidente local del PP en Caldas de Reis y compatibiliza la gestión de la gasolinera de la parroquia pontevedresa de Lérez con la administración de Estación de Servicio Xesteira, en Cambados, y diversos negocios inmobiliarios. Los grupos municipales de PSOE y BNG en Sanxenxo llegaron a acusar en 2007 a la alcaldesa del PP, Catalina González, de favorecer la tramitación de una de las urbanizaciones promovidas por Aguín Magdalena, ubicada en la zona de Montalvo y que no contaba con estudio de impacto ambiental, por las buenas relaciones de este con su partido.

El negocio con Aguín Magdalena no fue el único que cerró Evaristo Juncal en septiembre de 2002 con personas vinculadas a clanes del narcotráfico. El dirigente del PP vendió en aquella fecha la empresa Tracidi, que había comprado para la construcción y gestión de minicentrales, a otra firma llamada Minicentrales 2000 cuyo administrador único era José Ramón Lores Sueiro - "no me suena de nada", asegura Evaristo Juncal-, que en 2007 fue sustituido en el cargo por tres personas muy cercanas al difunto capo Manuel Abal Feijóo, O Patoco, un discípulo de Sito Miñanco condenado por narcotráfico en 1998 y fallecido en accidente de tráfico en diciembre de 2008.

Los administradores de Tracidi son, desde 2007 y hasta la actualidad, según la documentación del Registro Mercantil, la viuda de O Patoco, María Luisa Vila Fabeiro, también condenada por narcotráfico, su tía Ramona Fabeiro Besada, y Gregorio García Tuñón, alias Yoyo, un constructor, marido de esta última, llamado a sustituir a O Patoco en el negocio cuando este murió, pero que fue detenido en abril de 2009. La viuda de Patoco era socia de Lores Sueiro al menos desde 2006 en la empresa Grupo Inmobiliario Eira, según consta en el Registro Mercantil.

Cinco meses después de vender estas dos empresas, Evaristo Juncal Carreira es designado candidato por el PP a la Alcaldía de Caldas de Reis para las municipales de mayo de 2003. Fue, explica el delegado de la Consellería de Medio Ambiente en Pontevedra, una incursión "inesperada" en política porque, aunque es afiliado al PP desde la década de los ochenta, nunca "ha seguido" ese mundo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 30 de mayo de 2010