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Reportaje:MUNDIAL DE F1 | Gran Premio de España

Newey va a la suya

El ingeniero consigue que su Red Bull siga al frente del pelotón sin dejarse llevar por el mimetismo que invade al resto de equipos

Hace tres semanas, la mayoría de escuderías de F-1 llegaban a Shanghai agobiadas, pendientes del rendimiento que podían ofrecer allí los McLaren de Jenson Button y Lewis Hamilton, equipados con el ya famoso Conducto F, una canalización de aire extra que les iba a permitir ganar entre cuatro y seis kilómetros por hora de velocidad punta en la eterna recta que preside el circuito chino (1,2 kilómetros). "Todos los equipos estamos bajo presión, porque debemos encontrar la manera de incorporar este sistema a los monoplazas, ya que con él se ganan entre tres y cinco décimas por vuelta. Trabajamos en ello y espero que Adrian lo tenga listo pronto", rogaba entonces Sebastian Vettel. Ese Adrian al que se refería el piloto alemán se apellida Newey, y es el ingeniero más reputado que hoy en día corre por la F-1, el genio que lleva dos años martirizando a Ferrari y McLaren, las dos escuderías más potentes del certamen, con unas soluciones mecánicas que parecen inalcanzables para el resto.

Una vez más, Newey parece haberse tomado las cosas con calma, porque los dos Red Bull circularon ayer por el circuito de Montmeló aún sin el revolucionario sistema que reduce la resistencia al aire que ofrece el alerón trasero. Sin embargo, de esta primera jornada de ensayos se puede deducir una cosa: Red Bull no necesita este adelanto para que sus coches sigan marcando el compás del Mundial. Sebastian Vettel fue el más rápido, con dos décimas de ventaja respecto a Mark Webber, su vecino de taller, y ocho sobre Michael Schumacher y Fernando Alonso, que fueron el tercero y el cuarto, respectivamente.

"Los Red Bull son los más rápidos", resumió Alonso, que probó la variante del Conducto F que se ha inventado Ferrari y que le obliga a conducir con un guante especial, equipado con una almohadilla de caucho con la que obstruye un agujero que se ha abierto en el habitáculo para dirigir el flujo de aire hacia el alerón trasero. "Su ventaja es demasiado grande. Lo tienen todo de cara para conseguir la primera y la segunda plaza de la parrilla de salida. A los demás nos cuesta mucho llegar a conseguir esos tiempos. En condiciones normales, sabemos que será muy difícil batirles", concluyó el piloto asturiano. "Van muy, pero que muy rápido", se limitó a declarar Hamilton. "No me extraña que tengan el coche más rápido. Red Bull es el equipo que mejor trabaja de todos", puntualizó Jaime Alguersuari. "Ha sido un buen día de entrenamiento. Siempre es positivo terminar el primero y el segundo", reconoció Webber.

El año pasado, cuando la mayoría de ingenieros perdía el alma para incorporar lo antes posible en sus coches el doble difusor mágico que Ross Brawn se sacó de la manga, Newey decidió esperar hasta mitad de curso para adaptarlo al RB5. A pesar de ello, su coche siempre se mostró competitivo hasta que se erigió como el prototipo de referencia en la segunda mitad del curso. Ahora ha optado por hacer lo mismo con el Conducto F, elemento que seguramente no colocará en sus monoplazas hasta Turquía (30 de mayo), abstrayéndose de esta forma de la tendencia mimética que invade al resto de equipos. Se demuestra de nuevo que este ingeniero británico amante de los veleros sigue yendo a la suya.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 8 de mayo de 2010