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La inmigración espolea la demanda en Tarragona

El auge de la inmigración en el arco que forman Tarragona y Reus y los municipios costeros próximos a Barcelona redundará en un fuerte aumento de la demanda de pisos en los próximos siete años. Es la previsión calculada por la Ley de Vivienda de la Generalitat que, de cumplirse, daría pie a un escenario inédito y complejo en el mercado de alquiler de la zona. La mayor presión en la demanda deberá amoldarse a la coyuntura estacional de la época vacacional, cuando algunos municipios como Torredembarra y Salou multiplican hasta por 10 su población.

La Administración calcula que 26.500 personas se trasladarán a vivir a la zona hasta 2017. A la cifra debe añadirse la emancipación de 9.900 jóvenes durante este periodo, 2.500 de ellos inmigrantes, que también demandarán un techo. El territorio necesita levantar unas 43.500 viviendas hasta 2017, más de 6.000 cada año, según las previsiones. Es una fuerte demanda que abre la puerta al alquiler forzoso de pisos vacíos en 103 municipios de la provincia, tanto urbanos como rurales.

El sector prevé esta posibilidad con recelo. Señalan que se obvian factores como el impacto de la crisis, la problemática que entorpece el mercado del alquiler y la bajada de la presión migratoria. "En lugar de pensar en la expropiación, deberían preocuparse de los problemas de los arrendadores", señala el secretario de la Cámara de Propiedad, Manel Sosa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 3 de mayo de 2010