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Reportaje:

Muerte en la pista

El decatleta Ismael González, de 25 años, fallece de forma súbita cuando se entrenaba

Como atleta de élite que era desde los 16 años, cuando se trasladó al Centro de Alto Rendimiento de Madrid, el decatleta Ismael González se sometía de forma periódica a exhaustivos exámenes médicos, revisión cardiaca incluida. Incluso después de trasladarse a Terrassa, el pasado mes de septiembre, para cambiar de aires y recuperar la motivación con un nuevo grupo de entrenamiento. Por eso, a la espera de la autopsia, nadie encuentra una razón lógica para que este mocetón de 25 años, fuerte y "supersano", según su compañero de entrenamientos Agustín Félix, se desvaneciera el martes en la pista de Barberà del Vallés, en Sabadell, y no se recuperara nunca más.

Ni hacía calor ni la sesión vespertina, que compartieron González, Félix y tres jóvenes atletas, bajo la atenta mirada del técnico Fernando González y que empezó a las 18.30 fue especialmente dura. Tocaban vallas y era una sesión más técnica que física. "Había hecho calor durante el día, pero a esa hora ya empezaba a refrescar", recordaba ayer Agustín Félix. Tras una hora de calentamiento y preparación para las vallas hicieron la primera serie. Ningún problema.

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Entre series, el campeón de España y el aspirante, cuatro veces internacional y cuya meta este año era lograr la mínima para el Europeo, charlaron. "Hablamos del día anterior porque nos habíamos entrenado muy fuerte. Pero nos dolían las mismas cosas, todo era normal", prosigue el campeón de España, que conocía a su compañero desde hace "ocho o nueve años". "Yo hice mi serie primero y le esperé al final", continua Félix, tranquilo a pesar de la tensión de las últimas horas. "Cuando Ismael terminó se fue hacia abajo. No se desplomó. Se fue cayendo poco a poco. Pensé que era una broma, pero cuando le cogí ya miraba hacia la nada. Intentaba levantarse, pero no podía...".

Luego llegaron los médicos de la instalación, una ambulancia con UVI a los pocos minutos. Nadie consiguió reanimar al atleta. La familia, los padres y el hermano mayor de Ismael se trasladaron el mismo martes por la noche desde Villaviciosa (Asturias), donde será enterrado el sábado, a Cataluña en coche.

Ismael González había competido el pasado fin de semana en el Campeonato de España de clubes con el Playas de Jandía.

"Era imposible pensar que podía pasarle algo así", concluye su compañero. El caso de Ismael González, sin embargo, no es el único de muerte repentina entre deportistas. Los futbolistas Antonio Puerta, fallecido en la primera jornada de Liga hace tres años y Dani Jarque, este mismo año, han sido los de más impacto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 29 de abril de 2010