Cartas al director
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Puntualización

El oportuno esfuerzo de Leguina por reclamar el "mutuo perdón" ante todos los muertos de nuestra historia y por reivindicar la generosidad de los protagonistas de la transición a la democracia (Enterrar a los muertos, EL PAÍS, 24 de abril) merece la adhesión general.

Ahora bien, la equiparación que plantea entre los crímenes execrables en la retaguardia republicana con la represión genocida del franquismo, o el argumento que identifica a la izquierda republicana con su verdugo fascista porque "hicieron lo mismo" por tumbar la democracia, resultan tan falsos como ofensivos. Los buenos propósitos para superar los desencuentros de la memoria no requieren del revisionismo histórico. El perdón sólo es veraz y eficaz cuando se asienta en la verdad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 27 de abril de 2010.

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