Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Un proyectil de un avión militar impacta contra un pesquero

El pesquero Puerto Bonanza III, con base en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), sufrió el impacto en alta mar de un proyectil disparado por un avión Eurofighter del Ejército del Aire durante unas maniobras organizadas desde la base área de Morón (Sevilla).

Una doble investigación, de la Guardia Civil y del Ministerio de Defensa, se centra ahora en aclarar si el barco se había adentrado en una zona de exclusión para la navegación, al ser lugar habitual de ejercicios de tiro o el proyectil fue lanzado fuera de esa área reservada. El armador ha presentado un expediente de resarcimiento de daños, aunque la bala, al ser de prueba, sólo ha provocado un pequeño orificio.

"Se sintió un ruido en la cubierta y allí se encontró un proyectil militar. Nadie sabía lo que había pasado ni lo que había que hacer", explicó ayer el patrón mayor de la cofradía de Sanlúcar de Barrameda, Manuel Núñez. Los hechos ocurrieron el martes. El barco navegaba a unas 40 millas frente a la costa de Huelva. Fuentes del Ministerio de Defensa y de la Subdelegación del Gobierno en Cádiz explicaron que es un lugar habitual para la realización de maniobras militares de todo tipo, desde ejercicios internacionales hasta más rutinarios de las bases áreas y navales más cercanas.

Zona de exclusión

Está establecida como zona de exclusión para la navegación, algo, según las mismas fuentes, de sobra conocido por los pescadores. El ministerio aclaró también que ese día se había dado aviso por radio de la realización de ejercicios.

Lo que se trata ahora de esclarecer es si el disparo se produjo dentro o fuera de esa zona de exclusión. El propietario del barco ha reclamado la reparación de los daños por vía administrativa ante la Capitanía Marítima de Sevilla, de la que depende la navegación del bajo Guadalquivir.

El barco presentaba un orificio de entrada de una de las cabinas y el proyectil fue hallado en una taquilla. Defensa ha aclarado que no hubo riesgo para la tripulación puesto que se trataba de munición de entrenamiento: sin peso, sin plomo y sin explosivos.

La investigación determinará las posibles responsabilidades. Serán llamados a declarar, entre otros, el patrón del barco y el piloto del avión.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 16 de abril de 2010