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Necrológica:

Werner Schroeter, director alternativo de cine alemán

Sus películas eran melodramáticas y teatrales

El director alemán Werner Schroeter se negó a hacer películas realistas. Incluso sus filmes más accesibles como Palermo o Wolfsburgo son, cuando menos, melodramáticos y teatrales como una ópera del ochocientos. Murió el 12 de abril en una clínica de Kassel, a causa de un cáncer, a los 65 años.

Nacido en Turingia en 1945, Schroeter era un autodidacta. Según algunas fuentes, estudió un par de semestres de Psicología en Mannheim y un par de semanas en la Escuela de Cine de Múnich. Con certeza se sabe que con 25 años ya formaba parte de la generación de cineastas del llamado "nuevo cine alemán". Junto a él, directores como Werner Herzog, Wim Wenders o Rainer Werner Fassbinder. Este último, amigo suyo, le dio un papel de fotógrafo en Cuidado con una santa puta cuando Schroeter trabajaba en sus primeros largometrajes. Para Fassbinder, su coetáneo y amigo era comparable a Céline, a Lautréamont y a Novalis. Una especie de poeta maldito. Años después lo llamó "el director más interesante del cine alternativo".

Tras dirigir y escribir varias películas, su primer largometraje, Eika Katappa, ganó el Premio Josef von Sternberg en el Festival de Mannheim. En la carta de duelo que ha publicado tras la muerte de Schroeter, el también director de cine Rosa von Praunheim dice que esa fue su "obra maestra", en la que ridiculizó "sin ninguna vergüenza las grandes arias de ópera que tanto admiraba". Praunheim y Schroeter vivían juntos en aquellos años.

Escenas inconexas

Con el Premio Josef von Sternberg y las más de dos horas de escenas inconexas de Eika Katappa, Schroeter se convirtió en una estrella del underground alemán. Desde entonces trabajó sin descanso y sin éxito comercial alguno. Sí obtuvo reconocimiento. En 1978, Reino de Nápoles le valió el Premio alemán del Cine a la mejor dirección. El drama sobre inmigración Palermo o Wolfsburgo, por su parte, ganó el codiciado Oso de Oro en el Festival de Berlín de 1980. Schroeter rodó unas 25 películas y puso en escena unas 80 obras de teatro.

De su vida se sabe poco. Todavía en 2008, el berlinés Tagesspiegel afirmaba que "el rey de la noche" no tenía residencia fija. Además, gustaba de propagar datos biográficos dudosos. El Frankfurter Allgemeine Zeitung dudaba, por ejemplo, de que fuera nieto de una baronesa polaca. Schroeter aseguró que ya con cinco años sabía que iba a ser director de cine. En una monografía editada sobre su obra en 1980, el autor reconoce que a Schroeder "parece divertirle sembrar la confusión". Parece que últimamente vivía en Portugal. Cuando estaba en Berlín, convivía con su "compañera" Monika Keppler. Dijo que pudo vivir su homosexualidad "con cierta naturalidad".

Su última película es una adaptación de la novela de Juan Carlos Onetti Para esta noche. Supone un destilado de su forma de hacer películas. Es violenta y melodramática, deliberadamente artificiosa en su factura y con un argumento trágico teñido de homoerotismo. El director dijo que se la planteó como "una pintura al óleo". El Museo Homosexual de Berlín le dedica estos meses una exposición, inaugurada en marzo con motivo de su 65 cumpleaños.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 14 de abril de 2010