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Escuelas contra la desigualdad

El Joan XXIII, en L'Hospitalet, y La Sínia, en Vic, ejemplos de cómo mejorar los resultados en circunstancias adversas

Día sí, día no, muchos maestros acaban su jornada chamuscados. Las escuelas buscan siempre corregir la desigualdad de oportunidades de origen porque los maestros saben que muchas de ellas se empiezan a fraguar en las aulas. Pero ni las situaciones desfavorables ni el complejo caldo de cultivo de la diversidad hacen a muchas inmunes al éxito. Ejemplos son el centro de estudios Joan XXIII, de L'Hospitalet de Llobregat, y la escuela La Sínia, de Vic (Osona). Ambas han progresado en resultados y son finalistas, junto con la escuela también de Osona El Roure, en Santa Eulàlia de Riuprimer, y el colegio Claret, en Barcelona, a los premios de Enseñanza de la Fundación Círculo de Economía que se fallan el próximo jueves.

El Joan XXIII, vinculado a los jesuitas, está en el barrio popular de Bellvitge, en L'Hospitalet. Ha logrado que el 93% de sus alumnos acaben la ESO, 20 puntos más que la media de Cataluña. Pero son sus resultados en formación profesional (FP) los que le han hecho finalista al premio del Círculo de Economía.

Hace unos años se enfrentó a una adversidad: el elevado abandono en la FP. José Menéndez, director de la fundación Joan XIII, dice que los alumnos que dejan los estudios han bajado del 17% al 10% en tres años en el grado medio de FP y del 8% al 7% en el superior.

Una clave para mejorar es el departamento de acompañamiento a los estudiantes. Todos tienen tutor y los profesores un orientador para ayudarles. El objetivo es anticiparse y prevenir dificultades del alumno, dándole soluciones para que no se atasque. La clave "es el profesorado. Debe trabajar en un buen clima y si tiene problemas recibir ayuda", dice el Menéndez.

La Sínia está en el barrio del Remei, en Vic. Y demuestra que la acción de los profesores influye en los resultados. La mayoría de los alumnos de esta escuela pública son de origen magrebí. Pero esta dificultad no ha trabado al equipo directivo, que ha puesto el foco en la mejora de las lenguas.

Los resultados suelen estar ligados al nivel socioeconómico de los centros. Pero en La Sínia están por encima. Si en centros similares, la media de Cataluña en la prueba de Catalán al final de primaria da que el 44,3% de los alumnos no la superan, en La Sínia rozan el 29%. Y en Castellano están por encima. La media de su grupo da que el 47% no superan la prueba de Castellano, pero en La Sínia por debajo del 20%.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 11 de abril de 2010