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Reportaje:

Geometría inteligente

El IAAC reúne en Barcelona a los principales expertos internacionales en diseño y fabricación digital

Tras una semana de intenso trabajo, en la sede del Instituto de Arquitectura Avanzada de Cataluña (IAAC), en Barcelona, ya sólo quedan prototipos: estructuras atípicas de formas abstractas y fascinantes, que sirven para probar nuevas tecnologías con materiales tradicionales. Los han construido los más de 200 profesionales que acudieron a la séptima edición del recién clausurado Smart Geometry, un encuentro anual entre los representantes de las principales instituciones internacionales que tienen laboratorios que marcan las pautas de la evolución del diseño y la fabricación digital.

Cada prototipo es producto de una máquina y una tecnología específicas. No se trata de objetos, sino de estructuras que sirven para investigar técnicas y materiales: unas se utilizan para estudiar la relación entre forma y acústica, y otras reproducen el crecimiento celular con cables tensados con piezas de enlace, todas diferentes, fabricadas con una impresora tridimensional. Las impresoras en tres dimensiones, que se utilizan desde hace más de una década en la producción aeroespacial y automovilística, sirven para imprimir objetos y elementos constructivos en plástico u otro material, de la misma manera que las impresoras tradicionales crean imágenes a partir de puntitos de tinta. Su precio, antes al alcance sólo de las grandes industrias, ha bajado considerablemente y siguen saliendo modelos cada vez más baratos y casi domésticos.

"Las nuevas tecnologías permiten pensar y experimentar nuevos sistemas constructivos. El objetivo es diseñar y producir de forma personalizada, en vez de seriada, manteniendo costes asequibles: esta es la gran ventaja del diseño digital paramétrico", asegura Marta Malé Alemany, coorganizadora del encuentro y comisaria del próximo bloque de exposiciones y actividades del DHUB (Disseny Hub Barcelona) sobre este tema.

"No se trata de ningún descubrimiento, sino de una evolución tecnológica que modifica la lógica del diseño y la producción, aplicando a los entornos tridimensionales las mismas bases que se utilizan en los bidimensionales", explica Ramon Prat, director del DHUB. "Este cambio concede nuevas potencialidades al diseñador, permite a la industria romper la dinámica de serie y crear piezas personalizadas a precios asequibles, y crea un usuario más comprometido con la definición de sus productos, desde una silla a una casa", añade Prat. El DHUB propondrá una aproximación a estos nuevos escenarios del diseño con un conjunto de exposiciones y actividades, que se desarrollarán durante ocho meses, a partir de junio. "La idea es proponer un formato más abierto, capaz de ofrecer una lectura transversal de estos fenómenos", concluye Prat.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 31 de marzo de 2010