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La Iglesia quería construir garajes en parcelas reservadas para parroquias

Los terrenos cedidos por el Ayuntamiento no pueden tener uso lucrativo

Además de cuidar de las almas de los feligreses, los párrocos de las iglesias de Beata Teresa de Calcuta y de Santo Tomás Apóstol ejercían hasta ayer otra función mucho más terrenal. Asumían el papel de vendedores de aparcamientos, preocupándose también por su "calidad de vida", según reza su publicidad. Ante la dificultad de encontrar sitio para dejar el coche, se advierte: "No le des más vueltas, es tu oportunidad". No faltan algunas técnicas de mercadotecnia más avanzadas. Como crear ansiedad al cliente para que compre rápido: "Se ponen a la venta las últimas plazas disponibles", dice la hoja tipo octavilla de buzoneo.

Después no andan con florituras: un mapa de la zona, el coche (un Renault Scenic), la familia con niño como potenciales clientes y los datos, que van al grano: el precio, las dimensiones de la plaza, la forma de pago... Hasta el número de licencia de la obra. Esas octavillas estaban a disposición de cualquiera en ambas parroquias. Además los curas se habían tomado la molestia de repartirlas por el barrio.

"No le des más vueltas, es tu oportunidad", reza la publicidad

El Arzobispado ha comunicado que renuncia a hacer los aparcamientos

Pero, el frenazo, ayer, fue en seco. Porque en realidad estaban vendiendo humo. Los dos solares a los que pensaban trasladar y construir ambas iglesias-en virtud del convenio de 1997 entre el entonces alcalde de Madrid, José María Álvarez del Manzano (PP), y el arzobispo Antonio María Rouco Varela para la permuta de parcelas- están en régimen de cesión gratuita por 75 años para la edificación de templos y no para usos lucrativos. Por lo tanto, al ser de derecho municipal no se le permitía construir aparcamientos que financiaran la construcción de ambas parroquias.

La pregunta que llevó el concejal socialista Daniel Vicente Viondi ayer a la Comisión de Urbanismo y Vivienda en relación con las parcelas cedidas al arzobispado destapó la caja de los truenos. El edil preguntó por qué el Ayuntamiento había concedido dos licencias urbanísticas donde no estaba permitido su uso lucrativo: una en 2009, en la confluencia de las calles de Campo de la Torre y Minerva (parroquia de Beata Teresa de Calcuta) y otra en 2008, entre las calles de Portugalete y Emilio Ferrari (Santo Tomás Apóstol). Viondi calculó en 3,8 millones netos el beneficio que iba a sacar el Arzobispado de la venta de los garajes en ambas parcelas.

La coordinadora de Urbanismo del Ayuntamiento, Beatriz Lobón, respondió que el Consistorio había requerido por escrito al Arzobispado que se abstuviera de construir dichos aparcamientos, ya que vulnerarían el convenio firmado en 1997 por Álvarez del Manzano. Añadió que el Ayuntamiento haría una visita a dichas parcelas -en las que no se han comenzado las obras- para comprobar que no se pretende construir aparcamiento alguno y, si las obras hubieran empezado, instar a que se paralicen "automáticamente".

Concluida ya la Comisión, la concejal de Urbanismo, Pilar Martínez, anunció a la salida que el Arzobispado le había comunicado "verbalmente" que, atendiendo el requerimiento del Ayuntamiento, no construirá los dos aparcamientos que tenían previstos. Este periódico intentó ayer sin éxito hablar con el Arzobispado.

Pero queda un importante fleco pendiente. Varios de los futuros compradores habían depositado un adelanto en concepto de señal, según reveló Viondi. En el caso de la iglesia de Beata Teresa de Calcuta, en Vicálvaro, se ofertaban 240 plazas de garaje, en tres niveles, que se localizarían "bajo la nueva ubicación del complejo parroquial". El precio, según la planta, oscilaba entre 27.000 y 30.000 euros, IVA no incluido, por una parcela de 12 metros cuadrados de superficie media aproximada. Había que poner 4.500 euros a la firma del contrato.

"El importe recaudado se destinará a la construcción del complejo", dice la publicidad. Viondi se pregunta por qué el Ayuntamiento se lanzó a conceder las licencias. Sospecha que si no se hubiera denunciado "el garaje habría salido adelante". El Arzobispado "dispone a su antojo y el Ayuntamiento calla. En esta ocasión les ha toreado como ha querido. Ustedes han dado carta de validez jurídica a estos negocios del Arzobispado", dejó dicho el edil en la Comisión.

¿Y qué futuro le esperan a estas dos parcelas si, finalmente, no se construyen las parroquias, porque sin aparcamientos no hay dinero? "Pues que tendrán que devolverlas al Ayuntamiento, como ya pasa con otras", sentencia Viondi.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 18 de marzo de 2010