Un monte sin pulso

El consejero de Medio Ambiente, Francesc Baltasar (ICV), llegó ayer a les comarcas gerundenses para "tomarle el pulso" al monte. La conclusión no es alentadora. Unas 120.000 hectáreas de bosques, la gran mayoría en Girona, están seriamente dañadas por la nevada, como avanzó ayer este periódico. Eso se traduce en pinos partidos, ramas en el suelo y algunos árboles incluso arrancados de cuajo.
Los esfuerzos ahora se centrarán en limpiar y rehabilitar la zona. Será complicado llegar a todos los rincones. Aun así, Baltasar es positivo: "El objetivo es limpiarlo todo".
Los técnicos forestales no han logrado acceder a la sierra de la Albera, a la zona de las Salines ni al interior de las Gavarres. La ayuda económica de la Generalitat será imprescindible. El martes el Gobierno decidirá la cifra. Si el objetivo es "limpiarlo todo", más vale que sea alta.


























































