Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Debate en el PP sobre cómo le afectaría la nulidad del caso

La época de las unanimidades en el PP acabó hace mucho tiempo. Incluso en el caso Gürtel hay división de opiniones. Federico Trillo, principal estratega de la defensa de los populares, está muy contento por la posibilidad de que todo el caso acabe en nada, según su entorno. Pero algunos dirigentes creen que la nulidad, esto es, lo mismo que pasó en los 90 con el caso Naseiro, no sería positiva para el PP.

Dolores de Cospedal fue tajante. ¿Le gustaría al PP que el caso Gürtel acabara con una nulidad?, era la pregunta. "El PP está personado en ese caso y no ha pedido la nulidad. Creo que eso responde a la pregunta", sentenció.

Sin embargo, la noticia publicada por EL PAÍS ayer, según la cual hay un dos a uno en el Tribunal Superior de Justicia de Madrid a favor de anular las escuchas realizadas en la cárcel a los máximos dirigentes de la red corrupta mientras hablaban con sus abogados, llenó de euforia a las personas más cercanas a la estrategia de defensa del PP, que lidera Trillo, según diversas fuentes del partido.

El portavoz de Justicia del PP es un histórico, uno de los pocos supervivientes de la quema de los últimos años. Con su influencia en la judicatura, como extensión del PP, lleva más de 20 años siendo el factótum del ala conservadora del mundo judicial.

La influencia de Trillo

Decenas de ascensos a puestos clave, especialmente en los tribunales superiores y en el Supremo, controlados durante años por la sólida mayoría del PP en el Consejo General del Poder Judicial, han pasado directa o indirectamente por sus manos.

Por eso maneja siempre información de primera mano, tiene influencia y trata de ejercerla. No en vano los presidentes de los Tribunales de Madrid y Valencia, los dos más afectados por Gürtel, fueron elegidos a propuesta de los vocales designados por el PP.

La anulación de algunas escuchas, paso previo que podría llevar a la nulidad total, sería definitiva para Trillo porque justificaría su tesis central, esto es, que el caso Gürtel nació de un complot contra el PP urdido por la fiscalía, la policía y el juez Baltasar Garzón.

Sin embargo, otros dirigentes creen que la nulidad dejaría un flanco abierto eterno para el PP, y prefieren que los tribunales lleguen hasta el final. Según el análisis que realizan en privado estos últimos, el PP ya ha sufrido el desgaste por este caso, y si no aparecen nuevos implicados, es mejor para el partido que los ya destituidos sean condenados y se cierre el círculo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 16 de marzo de 2010