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Análisis:AULA LIBRE

Mal empezamos

Quizá sea la novatada, pero mal empezamos con el Máster en Profesorado de Secundaria. Mal respecto a lo que está dispuesto en la Orden ECI/3858/2007, de 27 de diciembre. Por una parte, el ministerio ha sido permisivo retrasando al final del máster lo que era una condición de acceso: el dominio de una lengua extranjera equivalente al nivel B1 del marco europeo. Está por ver cómo se medirá esa acreditación antes de expedir los títulos. Además, ha rebajado la exigencia presencial del 80% al 65% y, lo que es más preocupante, no sabemos cómo desde el ministerio se verifica la exigencia de que "las instituciones educativas participantes en la realización del Practicum habrán de estar reconocidas como centros de prácticas, así como los tutores encargados de la orientación y tutela de los estudiantes".

Aquí está la referencia más significativa de las nuevas titulaciones bolonias: del Practicum dependerá buena parte del éxito en la formación de maestros y profesores. Es el momento más oportuno para acabar con el voluntarismo arbitrario de los centros y los tutores sin recompensa alguna, así como de establecer la formación, implicación y responsabilidades de los tutores de secundaria y universitarios.

Por otra parte, las universidades. Algunas han contribuido a sembrar el desconcierto: unas, porque han tratado de impedir o retrasar su implantación; otras, porque se enzarzaron en remover el ambiente con tiras y aflojas sobre la pertinencia de los centros que habrían de impartirlo; además de aquéllas que han puesto en marcha un apresurado y sorprendente reclutamiento de profesorado de titulación y procedencias diversas para ocuparse de enseñanzas tan específicas como la didáctica de las materias. Tiempo ha habido para hacer las cosas mejor, porque la excusa de algunos rectores calificando el máster de prematuro no se sostiene; a partir de la publicación de la orden citada, estaba abierto el plazo para presentar los planes de estudio. No obstante, el ministerio, con buen criterio en este caso, accedió a que se implantara fuera de cuentas.

La primera hornada está en marcha, inmersos algunos en un Practicum deficiente que esperemos tenga una pronta regulación como, afortunadamente, ya se ha producido en algunas comunidades. De la misma manera que se normalizarán el resto de las enseñanzas, la dotación de medios y la provisión de profesorado para que el máster responda, efectivamente, a las justificadas expectativas que ha despertado y que, como no puede ser de otra manera, el ministerio habrá de velar porque así sea.

Antonio Moreno González es catedrático de Didáctica de las Ciencias en la Universidad Complutense.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 15 de marzo de 2010