A Coruña une las playas de Riazor y Orzán con caolín

El proyecto transformará la bahía de la ciudad con 8,5 millones de euros

La imagen de la bahía coruñesa que alberga sus playas más conocidas, Riazor y Orzán, sufrirá una transformación en junio, cuando concluya, si no hay retrasos por razones meteorológicas, el ambicioso proyecto del Ministerio de Medio Ambiente para rellenar y ampliar los cuatro arenales de la ciudad más concurridos. Las dos playas, ahora separadas por la denominada coraza -un trozo de la antigua muralla defensiva de A Coruña- se convertirán en un único arenal de varios kilómetros cuando reciban miles de metros cúbicos de caolín procedentes de una cantera de Vimianzo.

Los trabajos están bajo la dirección de Demarcación de Costas, que gastará 8,5 millones de euros. La operación, que incluye mover y verter un total de 320.000 metros cúbicos de áridos artificiales en las playas coruñesas, comenzó en la playa del Orzán, ya vallada y cerrada al público, e incluye el pequeño arenal contiguo, Matadero, así como, para el otoño, el de San Amaro, situado en un lateral de la Torre de Hércules.

Siguen sin respuesta las alegaciones que pedían parar la regeneración

Para Medio Ambiente y el Ayuntamiento, que participó en la elaboración del proyecto, esta "regeneración" de las playas de la ciudad es necesaria para alejar el fuerte oleaje que a menudo llega al paseo marítimo, máximo tras uno de los temporales del año pasado, que se llevó por delante varios metros de su balaustrada de piedra. Ya de paso se amplían entre 20 y 30 metros los arenales, lo que permitirá ganar espacio para unos para unos 5.000 bañistas, además de reparar la erosión provocada por el mar. La obra incluye la prolongación del carril bici a lo largo de todo el paseo marítimo desde el faro romano hasta el Millenium.

Un grupo de un centenar de usuarios de las céntricas playas lleva más de un mes movilizándose, a través de la Red y con concentraciones semanales ante el Ayuntamiento, contra un proyecto "en contra de la Naturaleza" que juzgan "injustificado y perjudicial". Según reconoció la propia Xunta, acabará con las miñocas de la zona. Siguen sin respuesta a sus alegaciones en las que pedían la paralización de una iniciativa que, en su opinión, no respetará el paisaje y equilibrio del litoral coruñés.

Costas y el Ayuntamiento lo niegan. Las dos instituciones defienden haber adoptado todas las garantías medioambientales para llevar a cabo una iniciativa que cambiará la fotografía de la bahía coruñesa. Los trabajos en Riazor, Orzán y Matadero, durarán tres meses en vez de los 14 inicialmente previstos ya que se aumentarán a 8.000 kilos diarios los aportes de arena artificial. Ésta será cargada a bordo de un barco dotado de una draga y bombeada hasta las playas a través de tubos que ya se están colocando en el fondo marino.

El caolín ya fue utilizado para rellenar, en una operación de regeneración de mucha menor envergadura, los arenales urbanos de A Coruña en 1989. Pero provocó protestas de los bañistas por sus efectos en la piel y cuatro años después, se recurrió a arena de la ría de Ares para otra reposición artificial. En esta ocasión, Costas decidió recurrir de nuevo al caolín, "previamente lavado tres veces" y filtrado con el fin de que sea menos arisco y grueso.

En Riazor, el relleno no llegará hasta la zona de rocas de las Esclavas, ya que allí "el movimiento del mar ya garantiza de forma natural el aporte de arena". Será la pequeña playa de Matadero, ya recortada por una enorme rampla de acceso que Medio Ambiente inauguró el pasado año, la que sufrirá la mayor ampliación dado que es la zona de la bahía coruñesa "donde más trabaja el mar" y donde más arena se lleva el oleaje.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0005, 05 de marzo de 2010.