Columna
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Valenciana y de calidad

La campaña electoral a la Universitat de València ha abierto un debate sobre el futuro de la institución que nos acoge. En la Universitat hay que ser progresista y defender una universidad pública, valenciana y de calidad. Cuando se reivindica una universidad pública no hablamos exclusivamente de una universidad financiada con fondos públicos. Nuestro modelo universitario permite que cualquier ciudadano, con independencia de su origen y condición social, pueda formarse. Esto exige inversión pública que a menudo se confunde con la idea de una universidad subvencionada y dependiente. Quien propaga estos mensajes, lo hace escondiendo los retornos que una universidad pública da a su entorno y al conjunto de la sociedad. Sólo así es posible un modelo basado en los principios de mérito y capacidad en lugar de universidades de clase donde sólo la aristocracia económica, tiene derecho a acceder.

Una universidad pública, financiada con impuestos, debe devolver a la sociedad la inversión que recibe

La idea de una universidad pública se ha defendido como un arma maniquea que supone que todo acercamiento a la empresa, comporta privatizar. Un error. Una universidad pública financiada con nuestros impuestos debe devolver a toda la sociedad los resultados de la inversión que recibe. Ante un cambio de modelo económico, no abrirse completamente a nuestra sociedad y a nuestros emprendedores sería un error y una estupidez. Además, tenemos la responsabilidad de buscar fuentes adicionales de financiación, promover una interacción universidad-empresa, y universidad-sociedad, generadora de riqueza. Debemos apostar por una gestión eficiente de cada céntimo, la universidad debe ser ejemplo y guía en la gestión de fondos públicos.

Una universidad valenciana parece ser aquella que defiende lo que hemos renombrado eufemísticamente "la lengua propia". Está claro que ante los continuados esfuerzos de aculturación, de los ataques a nuestra lengua y cultura tenemos el deber irrenunciable de actuar. Hay una enorme tarea que hacer dentro de la institución por garantizar el derecho a aprender en valenciano. Sin embargo, una universidad valenciana debe ser también una institución profundamente imbricada en el tejido social valenciano. Tenemos el reto de ser una universidad de todos los valencianos.

La palabra calidad, de tanto ser usada va perdiendo su valor. En la praxis "calidad" pasa a ser una palabra puramente técnica, un objetivo para un servicio de la universidad, una tarea para los auditores o una más de las obligaciones de los funcionarios. Calidad significa compromiso del estudiante con una universidad pública para estudiar y aprender con intensidad ya que ocupa un lugar que en su mayor parte subvenciona la sociedad. Significa ser consciente de que debe aprovechar las oportunidades que la etapa universitaria le ofrece. En la Universitat la calidad nos obliga a acoger a nuestros estudiantes, a apostar por la orientación y el acompañamiento a lo largo de su futura vida profesional.

Calidad significa compromiso del personal con la eficiencia en la gestión de los recursos públicos. Ser pioneros en nuestro modelo de gestión y caminar con fuerza hacia la administración electrónica, hacia la formación y especialización del personal, hacia la gestión ecológica de nuestro entorno. Significa un compromiso de la institución con la igualdad de funcionarios y funcionarias, con la mejora de sus condiciones, con las políticas de conciliación de la vida personal y familiar y la vida laboral, y con el reconocimiento de su carácter estratégico para la vida universitaria.

Calidad significa compromiso del personal docente e investigador con la excelencia. Nos obliga a perseguir el objetivo de enamorar nuestros estudiantes con cada materia que impartimos. Supone un deber institucional e individual con la formación y actualización permanentes. En la investigación y la docencia hemos de afrontar retos como la internacionalización o la integración en equipos amplios disciplinar y geográficamente. La calidad obliga a dotar de los medios de apoyo, técnicos y materiales convenientes para el desarrollo de las tareas docentes e investigadoras. A promocionar la investigación en el ámbito nacional e internacional.

Una universidad pública, valenciana y de calidad es una universidad orgullosa de su pasado y comprometida con su futuro, una universidad al servicio de su sociedad, una universidad con estudiantes, PAS y PDI responsables con sus deberes, con medios y recursos para desarrollar su tarea. Una universidad que mira adelante con ilusión y en la que la participación y el compromiso de sus miembros es esencial para la institución y para los valencianos. La Universitat nos acoge, y desde sus aulas cinco siglos de historia nos contemplan. Somos y seremos una pequeña parte de esa historia y tenemos el compromiso de continuar la tarea que otros han desarrollado para llevarnos donde estamos. Tenemos el reto y el compromiso de transmitir a los que vendrán una universidad mejor de la que recibimos, y esta tarea la debemos hacer de manera participativa, con humildad, con pasión y con el orgullo de ser quienes somos.

María Antonia García Benau es candidata a rectora de la Universitat de València.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 05 de marzo de 2010.