Un valle único, amenazado por una obra sin informe ambiental

La carretera pasará junto a la torre protegida de Torés- El valle de Torés, en As Nogais, se halla entre dos áreas de la Rede Natura

Es una zona única en Galicia por su formación en dolinas y su relieve kárstico, está justo entre las sierras de Os Ancares y O Courel (ambas parte de Rede Natura) y de su pasado conserva dos monumentos declarados Bien de Interés Cultural (BIC). A pesar de tal repertorio de bienes, la Diputación de Lugo llevará una carretera de su titularidad por el centro de Torés (As Nogais, Lugo) sin previa declaración de impacto ambiental. La Consellería de Medio Rural, responsable de elaborar dicho informe, se apega a la norma para no hacerlo. Al no ser una nueva construcción, sino la modificación de otra ya existente, la ley no obliga a presentar una declaración de impacto ambiental antes de ejecutar la obra.

"Se podría anchear sin expropiar si en vez de cunetas usasen drenajes modernos"
Afectará a dos bienes catalogados como son la Torre de Torés y la Casa do Pardo

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Pero este argumento no convence ni a la asociación ecologista Adega ni a Lugo Patrimonio, que acaban de presentar sendas denuncias ante la Xunta y la Diputación por lo que creen es "un disparate". Exigen garantías para el patrimonio de Torés, que si prospera el proyecto podría encontrarse con una plataforma de terraplenes de dos kilómetros de largo por 15 de ancho en medio del valle. En las obras, la Diputación se dejará cinco millones de euros.

Las obras entre la localidad de Armesto, en Becerreá, y el núcleo urbano de As Nogais fueron aprobadas en 2007, cuando Francisco Cacharro aún estaba al frente del gobierno provincial. Tras un tiempo paralizado, la nueva Diputación rescató el proyecto de Cacharro y a finales de 2009 se comunicó a los vecinos la necesidad de expropiar algunos de sus terrenos para ejecutar la obra. El plazo para presentar las alegaciones terminó hace unas semanas, pero ni Medio Rural ni Cultura se han pronunciado todavía sobre los efectos que el cambio de trazado podría tener en el patrimonio natural e histórico de Torés.

La Diputación solicitó hace unas semanas un informe a Patrimonio (obligatorio al pasar la vía por las inmediaciones de monumentos catalogados BIC, como la Torre de Torés y la Casa do Pardo) en el que Orlando Álvarez, representante de Adega, ve una respuesta a la denuncia del colectivo. "Si no se denuncia, nunca lo habrían pedido", asegura. A Álvarez, el silencio de la administración le preocupa sobre todo porque las obras se realizarán aguas arriba de los espacios Rede Natura de O Courel-Os Ancares y Agüeira-Cruzul, en las cuencas de los ríos Narón y Navia, sobre la mayor superficie de poljés kársticas de Galicia.

La Ley de Evaluación de Impacto Ambiental establece que toda intervención que pueda afectar directa o indirectamente a un espacio de Red Natura debe ser comunicada al órgano competente, que será quien finalmente decida la necesidad de un informe ambiental. Pero aún así los ecologistas no entienden las razones esgrimidas por la Xunta para no elaborar dicho informe. "Es una interpretación interesada de la ley, porque aunque es una modificación de una carretera, implica nuevas intervenciones", se queja Álvarez. De los 18 kilómetros que separan Armesto de As Nogais, uno pasará por el núcleo urbano de Torés, muy cerca de la antigua fortaleza, hoy en muy mal estado. Serán ocho metros de ancho (tres más que en el antiguo trazado) que cortarán Torés en dos y dejarán "desfigurado" el barrio de Quintela.

La mayoría de los trayectos entre Becerreá y As Nogais se realizan por la A6 o la Nacional VI, más rápidas. "Y la carretera que se pretende modificar ya permite el paso de vehículos de gran tonelaje y está en buen estado", insiste el ecologista, que teme que una vía más ancha aumente la velocidad de circulación en los núcleos habitados. "Incluso se podría conseguir un ancho mayor, y sin expropiar, si las cunetas se sustituyesen por otros sistemas de drenaje más modernos que permiten utilizar esta franja mal aprovechada", sugiere.

Muy distinta es la opinión de Manuel Martínez, actual alcalde socialista de Becerreá y diputado de Infraestructuras del ente provincial. "El proyecto estuvo a exposición pública y nadie presentó alegaciones en el plazo convenido". Los vecinos, argumenta, necesitan la vía para comunicarse con las localidades vecinas y "el 99% de ellos la apoya". La conservación del patrimonio de Torés, que admite descuidada, entra dentro de los objetivos de la Diputación, dice, aunque más a largo plazo, porque actualmente es propiedad privada. "Pero que quede claro que hemos seguido todos los pasos escrupulosamente para no dañar ni el paisaje ni el patrimonio cultural. Queremos dotar de comunicaciones a la Galicia interior, que nunca fue una prioridad en la anterior Diputación", sentencia.

Las rocas calcáreas dan lugar a unas formaciones geológicas muy peculiares y sorprendentes dentro del paisaje gallego. Esta naturaleza caliza del terreno propicia una erosión química que, a lo largo de los siglos, conforma el relieve kárstico, muy accidentado, con crestas agudas, aristas, grietas y rugosidades. Entre las consecuencias de esta erosión se encuentran también las extrañas formaciones que en geología se denominan dolinas. La palabra , de origen esloveno, significa valle o depresión, y se forman en la roca calcárea por el hundimiento del techo de las galerías o la erosión de la boca de una cueva.

El nuevo vial atravesará el valle entre la iglesia (a la izquierda) y la torre de Torés (derecha).
El nuevo vial atravesará el valle entre la iglesia (a la izquierda) y la torre de Torés (derecha).XOSÉ MARRA

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 15 de febrero de 2010.

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