Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra
CARTAS AL DIRECTOR

No somos griegos

¡Claro que no somos griegos! Sólo voy a poner un ejemplo: la conciencia social de los griegos hace que se lancen todos a una a la calle a la mínima injusticia, cuando aquí se mueven sólo cuatro mientras el resto dormita resignado a su suerte. Quizá influye que ellos están mucho mejor informados.

Por eso ahora que Europa -nombre griego, por cierto: no habría Europa si no fuera por Grecia- va a obligar a Papandreu a dar un giro a la derecha y suprimir gastos sociales, en vez de solidarizarnos con el pueblo griego, nos sentimos superiores. Superiores, ¿en qué?

Probablemente nosotros seremos los siguientes: ya están amenazadas las pensiones. Y es que los nacionalismos nos han metido en la lucha de los pueblos cuando deberíamos estar en la lucha de clases y exigir nuestros derechos como trabajadores, todos juntos. Como los griegos, vamos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 14 de febrero de 2010