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Columna
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Una perpetua fuga

Ayer por hoy. Hoy por mañana.

Un laberinto de días encadenados a una pulsión: dejarse ver.

Son fragmentos recortados de una cadencia. Instantes de color humo. Lo que miro tiembla.

Mirar como cuestión de fe. Ver para creer.

Creación. He retorcido el fondo. Deformado su respiración. Aquietado el grito.

¿Ven esta bombilla desnuda al palo que la sujeta? Bajo su luz la recordé a ella. La odié. No pude evitarlo. Yo que profané su amor, no pude evitarlo

Sepulté mi delito en esta nada donde el cansancio reina sobre mil horas perdidas.

Delito visible sobre un tiempo muerto.

Visible paisaje sentimental. Espacio infinito y cerrado para recrear la ausencia. Mundo metáfora de sí mismo.

Ruidos. Resonancias. Distorsión. Abstracción de sueños.

Fotografiar exige un paso al frente. Posicionarse frente a lo que se mira. También mirarse
Me estoy volviendo loco. Soy un fugitivo que camina escondido en el presente

Purgatorios mutilados por cien mil cables. Masas oscuras persiguiéndose. Almas de cemento. Sangre de circo.

Fotografiar exige un paso al frente. Posicionarse frente a lo que se mira. También mirarse.

Me estoy volviendo loco.

Soy un fugitivo que camina escondido en el presente.

Un fugitivo que gira alrededor de su propia presencia.

Un horizonte falso. Un bosque en ruinas. Una ciudad de estaño. Un silencio iluminado que nunca desvelará su secreto.

He visto a un hombre reclamar al cielo el precio de su destino y echar cuentas en su carne. Uno por uno, dos. Dos por uno, tres. Una cuenta de multiplicar con un resultado erróneo.

He visto...

Miro el tiempo llegar e irse. Los recuerdos son de cera y de papel la memoria.

Una perpetua fuga. Me muevo y una vez más lo imprevisto surge a la vista. A la vida.

Me he convertido en un inventor de realidades.

La imagen es el espejo.

La imagen es también, recipiente de cenizas.

Con ella está escrito el sentido fatal de la mirada.

He aquí la eterna muerte. Su lógica hiere.

Necesito manipular mis sentidos y anestesiarlos frente a esa idea que late en todo.

Todo es visible si es materia. Volumen. Presencia...

Necesito mirar para sentirme vivo.

Mirar para atrapar la vida.

"No se ama lo que se ve, sino que se ve lo que se ama"...

García-Alix ha viajado a China en cuatro ocasiones y en breve volverá para presentar dos exposiciones. Buena parte del trabajo que exhibe en Arco fue realizado allí, como la imagen de esta página: <i>Una ciudad de estaño</i> (2008)
García-Alix ha viajado a China en cuatro ocasiones y en breve volverá para presentar dos exposiciones. Buena parte del trabajo que exhibe en Arco fue realizado allí, como la imagen de esta página: <i>Una ciudad de estaño</i> (2008)ALBERTO GARCÍA-ALIX

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