Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:BANDA SONORA:

Elvis, en la vitrina de casa

Con las ventas de discos en caída libre, las tiendas de música apuestan por el negocio de figuritas o de camisetas de las estrellas del rock

Polo, cinco años, y Lucas, tres, llevan el pelo alborotado y exhiben un rostro travieso aún legañoso. Es domingo por la mañana y apuran unos cereales mientras devoran, en el salón de su casa, el DVD Age Ice 3. Viven en un piso amplio del centro de Madrid con varias normas generales de sentido común. Ya se sabe: no pisotear el sillón con las deportivas, no jugar al lanzamiento de comida, no gritar demasiado... Las lógicas. Sólo hay un precepto que choca contra el sentido común infantil: esos muñecos no se tocan. Zona acotada, territorio prohibido. Nada de nada. ¿Por qué? Sencillo (o complicado): porque esos muñecos son de papá.

El padre es Borja Prieto, madrileño de 34 años, un tipo que viste moderno, habla moderno y tiene un trabajo moderno: director de contenidos de la dirección de Internet myspace en España. Borja se declara un coleccionista genético. "Debe ir en los genes. Nunca he salido mucho de marcha. Desde adolescente mis energías las he enfocado al coleccionismo. Empecé con Los Pitufos, luego con cosas relacionadas con La guerra de las galaxias...". Y, ahora, acumula compulsivamente muñecos de músicos. Sí, esos son los que no pueden manosear sus hijos.

Los muñecos de Iron Maiden, AC/DC y Michael Jackson tienen mucho éxito

"Mi momento más feliz es cuando recibo uno nuevo", cuenta Borja Prieto

Unos críos que se quedan con la boca abierta delante de una estantería acristalada repleta de los juguetitos de papá. Borja lleva años acumulando discos de vinilo. Reconoce que se quedaba horas admirando las portadas. Luego pasó a las figuras de estrellas del pop. "El momento más feliz de mi existencia es cuando recibo uno nuevo. Me provoca más éxtasis que ir a un concierto. Me tengo que esconder cuando me llega al trabajo, para que los compañeros no se rían de mí", señala. Borja cultiva, sobre todo, a los íconos: Michael Jackson y Elvis Presley son sus predilectos. Todo lo que sea pop atrae su atención. "Los muñecos no se pueden sacar de las cajas, que están muy bien diseñadas y son tan importantes como lo que hay dentro", comenta.

Con la industria del disco a punto de extinción, este coleccionista suelta frases lapidarias como: "Para mí es lo mismo comprarse un muñeco de Britney Spears que su nuevo disco. Si no se venden discos es lógico que las tiendas empiecen a llenar sus estanterías de otros productos, como figuras o camisetas. Mira la Fnac: estos productos están comiendo terreno a los discos a pasos agigantados". Cierto. Y no sólo en los grandes comercios. Rafael Hipólito, 53 años, abrió en 1982 su tienda Discos Rock and Roll en Fuenlabrada. Durante muchos años sólo despachó discos. Hoy, en 2010, los CDs ocupan un 20% de la tienda. El 80% es para camisetas, souvenirs y, sobre todo, figuritas de estrellas pop. Rafa se muestra contundente: "Antes de invertir en los últimos discos de Beyoncé, Shakira o cualquier megaestrella, que sólo se venden durante la primera semana de edición, prefiero adquirir muñecos, que hay demanda para todo el año. Los fui incorporando poco a poco, y ahora está asentadísimo. Así consigo que el negocio se mantenga".

Los hay de dos tamaños, de unos 18 centímetros, que suelen costar 25 euros, y de 50 centímetros, que salen por 70 euros. Los más sofisticados se mueven y hasta emiten sonidos: normalmente cantan un estribillo. ¿Los más demandados? Los de estética heavy. "Iron Maiden tiene mucho éxito. Es que están muy bien hechos, sobre todo los de Eddie, su monstruo-mascota", apunta el responsable de Discos Rock and Roll.

De la misma opinión es Mario Segovia, madrileño de 32 años y dueño de la tienda Mago Visión, en la calle de Alcalá, otro establecimiento donde el negocio se ha invertido, menos discos, más merchandising: "Iron Maiden y AC/DC se venden muy bien. Pero también Elvis Presley. Y, claro, desde su muerte la gente se lleva los de Michael Jackson". Existen figuras de los Rolling Stones, los Ramones, los Beatles, Motörhead, Abba, Kiss, Jimi Hendrix, Queen, Sex Pistols... Españoles no hay. Bueno sí: unos muy simpáticos de Camarón de la Isla y Tomatito, sentados en unas sillas de mimbre.

Y el mercado se expande. "Una de las claves es que de cada muñeco se hacen varias versiones. Además, los diseños son maravillosos y al detalle", informa el responsable de Mago Visión. De Elvis, por ejemplo, está el muñeco de la época de Las Vegas (traje blanco con remaches), el del rock de la cárcel (con indumentaria de presidiario) o Elvis Gold (traje dorado). Otro caso: Metallica en plena actuación con la melena al viento del guitarrista. Un prodigio. ¿El perfil del comprador? La novedad es que no es un público musical sibarita. "Sí, está el que es un fanático de Elvis, que tiene todos los discos y también quiere los muñecos. Pero se trata de un regalo muy original. Por la tienda viene gente que no es muy fanática y compra una figura porque le gusta estéticamente o le crea simpatía, independientemente de que tenga todos sus álbumes", informa un tendero. Sólo un problema preocupa a los coleccionistas: el espacio para exponerlos en casa. Jorge Ruiz, uno de ellos, tiene una solución: "Antes teníamos jarrones en el salón; ahora, figuritas de músicos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de febrero de 2010