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La financiación de los partidos

Ingresos por rifas, loterías y fiestas

Algunos partidos están ya entrenados en la práctica de pedir dinero a sus militantes y simpatizantes, por lo que la eliminación de las donaciones opacas no les supondrá tanta conmoción como a los que se han limitado durante años a abrir una cuenta corriente y que fueran llegando las aportaciones. Sobre todo las formaciones con poco dinero público, que se ajusta en función de la representación en escaños y en votos, son maestros en la venta de bonos, loterías y rifas. El Tribunal de Cuentas vela por el cumplimiento del uso de las subvenciones públicas pero también de las aportaciones privadas, al margen de las donaciones. La ley permite las procedentes de una misma persona física o jurídica, debidamente identificada, con el límite de 100.000 euros anuales.

Los partidos de la izquierda, además, practican, la aportación obligatoria de parte de sus sueldos a los cargos públicos. Las cuotas de los militantes son una fuente segura. Así, el Partido Comunista de España (PCE) obtuvo 52.055 euros de las cuotas de sus militantes, según refleja el informe del Tribunal de Cuentas. También ciudadanos con su nombre y apellidos aportaron a la fuerza política comunista 47.495 euros. La fiesta anual deparó un saldo de 558.559 euros, pero los gastos supusieron 502.592 euros.

También militantes y simpatizantes son los que insuflan apoyo financiero importante a ERC, con un saldo de 1.021.357 euros, en tanto que los ingresos por aportaciones y donaciones "nominales" se quedan en 625 euros, señala el órgano fiscalizador. La suscripción a la revista del partido les supone 1.555 euros.

Pero a pesar de estos esfuerzos y, sobre todo, del Estado, los partidos cargan con unas deudas voluminosas. Éstos no son ajenos a la proclividad de la sociedad de tener bienes inmuebles en propiedad, en vez de alquilar, y la mayoría de la carga viene por préstamos hipotecarios.

El PSOE soporta con aparente normalidad que el Tribunal de Cuentas señale la imposibilidad de saber si se les han "condonado" los intereses de su deuda histórica, arrastrada desde hace veinte años. En su alegación, este partido se inspira en la ley de financiación actual. "Los partidos podrán llegar a acuerdos respecto a las condiciones de la deuda que mantengan con las entidades de crédito, según los usos y costumbres del tráfico mercantil". En la alegación del PSOE se lee que las negociaciones con los bancos "forman parte del habitual proceder en los usos de mercado".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 28 de enero de 2010