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Reportaje:

"Al final, la culpa será de la nariz"

Malestar en el Málaga tras el intento del delantero de justificar su codazo

"Cristiano se asustó mucho cuando en el vestuario vio que mi nariz no estaba en su sitio. Es evidente que su acción fue de tarjeta roja, sin discusión alguna. Me rompió la nariz y se disculpó, ya está. Me encuentro bien, pero algo dolorido". Fueron las palabras de Mtiliga nada más llegar ayer a Málaga.

La expedición blanquiazul regresó más pendiente de la derrota y del estado de Mtiliga que de las palabras del portugués, aunque en el ánimo general del conjunto andaluz no sentó nada bien el hecho de que la gran estrella del Madrid intentase suavizar su codazo y sobre todo afirmara que no fue merecedor de la expulsión. "Al final, la culpa la tendrá la nariz de Mtiliga", llegó a ironizar algún malaguista.

Mtiliga deberá pasar por el quirófano para que se le estabilice la nariz, estar de absoluto reposo durante una semana y luego intentar jugar al fútbol con una máscara que se acondicione bien a su rostro. Las previsiones hablan de una baja de tres semanas.

El Málaga, que ha logrado acabar la primera vuelta fuera de los puestos de descenso, se enfrentará en las tres próximas jornadas de la Liga al Atlético de Madrid, el Deportivo y el Racing.

"Es obvio que era tarjeta roja. Le partió la nariz y, en mi criterio era expulsión, sin duda. Mtiliga está muy mal. La prensa de Madrid puede decir cualquier cosa, pero está claro. Le rompió la nariz y está hinchado", añadió el delantero Caicedo.

"La realidad es sólo una, que Mtiliga tiene la nariz rota", proclama el presidente del Málaga, el ex madridista Fernando Sanz. En su club juega precisamente Weligton, defensa central que fue sometido a durísimas críticas tras emplearse con excesiva dureza ante Messi, al que pisó en un lance del partido contra el Barcelona. Su opinión es significativa en estos momentos. "Las imágenes hablan por sí solas. El árbitro estaba bien colocado, vio la acción y la tarjeta roja es justa", dijo Weligton. "Me dolieron mucho algunas cosas que se escribieron de mí después del asunto de Messi. No soy un jugador violento y lo voy a demostrar", concluyó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 26 de enero de 2010