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La Agencia Tributaria nace para agilizar el pago y bajar el fraude

La Agencia Tributaria Andaluza (ATA) gestiona desde ayer los tributos autonómicos y los estatales cedidos totalmente por la Administración central (los ecológicos, sucesiones y donaciones, transmisiones patrimoniales, actos jurídicos documentados y la tasa fiscal sobre el juego, recargos y multas e intereses de demora). En el primer día de funcionamiento de la nueva agencia, la consejera de Economía, Carmen Martínez Aguayo, visitó la sede central y se comprometió a que en 2012 la cita previa esté disponible para el pago del 40% de los impuestos.

La ATA asume las funciones que hasta ahora tenía la Dirección General de Financiación y Tributos, dependiente de la Consejería de Economía y Hacienda. Además de gestionar la recaudación e inspección de los impuestos, a la agencia le corresponde también desde ayer la potestad sancionadora en materia tributaria y asumir la posición jurídica de la Consejería de Economía en los convenios vigentes con las diputaciones provinciales y con la Agencia Estatal de Administración Tributaria para la recaudación de ingresos.

El cambio, según Martínez Aguayo, persigue sobre todo mejorar la eficacia del sistema tributario, un objetivo que se pretende conseguir eliminando burocracia y agilizando el pago de los impuestos, lo que se espera beneficie a la recaudación. "Muchas personas no cumplen con sus obligaciones por existir cierto grado de dificultad", admitió la consejera en referencia a los trámites actuales.

El sistema de cita previa y de notificaciones será clave para agilizar el proceso, según avanzó la consejera, que incluyó también entre los objetivos del nuevo organismo el de estrechar la colaboración con la Agencia Tributaria Estatal y reforzar la lucha contra el fraude fiscal.

El Consejo de Gobierno tiene previsto aprobar hoy el contrato de gestión que regulará la actividad de la agencia. El documento, que tendrá una vigencia de tres años, recoge los objetivos con los que nace el nuevo organismo, los resultados que persigue y los indicadores previstos para evaluar su funcionamiento.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 26 de enero de 2010